Las navieras españolas alimentan Gibraltar, por D. Enrique Domínguez Martínez – Campos

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CARTA ABIERTA SOBRE GIBRALTAR (XLV)

Queridos amigos: El 14 de febrero la Asociación Sociocultural de Trabajadores Españoles en Gibraltar (ASCTEG) presentó un manifiesto en el que reclama la creación de una Mesa por el Plan Integral del Campo de Gibraltar para garantizar su presencia en los pormenores de ese plan.

Dice ASCTEG que está integrada por 14 organizaciones (no sabemos cuáles son ni las cita) y entiende que esa Mesa servirá para “garantizar la participación de los municipios, agentes y movimiento sociales, junto con el Gobierno y la Junta de Andalucía, tanto en la elaboración como en el seguimiento del posterior cumplimiento del Plan”. 

También, según ASCTEG, los principales asuntos que señala la asociación como necesarios para la elaboración del Plan, son la creación de empleo, refuerzo de la Sanidad y Educación Públicas, acceso a la vivienda, medidas medioambientales, infraestructuras, acceso a los fondos Next Generation, el Brexit, la singularidad de La Línea, la economía sumergida y la inmigración. Casi nada. Y si hay dinero por medio, a ver cuánto le toca a cada uno. Y al final veremos en qué queda el plan.

Por otro lado, en la zona Este de Gibraltar llevan años haciendo rellenos a costa de las aguas jurisdiccionales españolas, con miles de grandes camiones que cruzan la Verja a diario.

En octubre pasado recogí la información de que el gobierno gibraltareño había concertado con la empresa GNT Global Foundation la construcción en esa zona del Peñón, de 100 apartamentos, un puerto deportivo para 600 embarcaciones, un paseo marítimo, un aparcamiento para 500 vehículos, 1300 viviendas, un hotel, un muelle de aprovisionamiento de combustible y un jardín botánico. Todo lo cual suponía una inversión de unos 400 millones de euros.

Quedaba también incluido en el proyecto un edificio residencial emblemático de 25 plantas con apartamentos de distintos tamaños. Todo este conjunto se comunicaría, a través del paseo marítimo, con las llamadas Torres del Centenario de Hassan, que son las grandes torres de viviendas ya edificadas en esa zona.

Este es el tercer plan presentado en los últimos meses en Urbanismo (Comisión de Desarrollo y Planificación) que aún no ha sido aprobado, pero que es muy probable que se apruebe próximamente a costa, repito, de las aguas jurisdiccionales de España que bañan la costa Este del Peñón, de acuerdo con el Tratado de Utrecht. ¿Y el gobierno español qué dice? ¿Lo sabe usted? Yo tampoco.

En el Senado, el día 15, el ministro de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Félix Bolaños, anunció que el martes 22, el Consejo de Ministros estudiará las medidas recogidas en el Plan para el Campo de Gibraltar, contestando al senador del PP, José Ignacio Landaluce, alcalde de Algeciras.

Este dijo a Bolaños que “Gibraltar o quiere todo o quiere más, ya que quieren estar dentro y fuera de la UE a la vez, mientras que a la colonia siguen viniendo buques y fragatas, submarinos o, lo más grave, que las embarcaciones de la Royal Navy acosan a las embarcaciones españolas de Salvamento Marítimo, incluso cuando están haciendo labores de rescate. Tenemos que buscar el beneficio para el Campo de Gibraltar tras el Brexit especialmente para que nuestros trabajadores no sigan siendo rehenes de la falta de trabajo… Desde la aprobación de ese plan para Gibraltar, hace más de tres años y medio, las inversiones no han llegado al Campo de Gibraltar…”

Ese Plan lo aprobó el gobierno Sánchez tras la moción de censura a Rajoy, hace ya dos años. Bolaños en su respuesta acudió al “y tú más” cuando le dijo a Landaluce que el gobierno de Rajoy “no hizo nada por el Campo de Gibraltar”. Es decir, los unos por los otros y la casa por barrer. Casi dos años. Pero ahí sigue Gibraltar. Mejor dicho, la colonia militar de Gibraltar. Y ahora esa vergüenza quieren también blanquearla con el mito de la “prosperidad compartida”. ¿Con ese Plan? Con ese Plan y con ningún otro invento parecido se podrá conseguir lo esencial para los intereses de España. Hagamos muchos planes, incluso implementemos alguno de ellos, pero que no se nos ocurra irritar a los británicos como dijo “el señor del Falcon”.

Mientras, los ecologistas de “Verdemar” declararon que hay ya cerca de 3000 toneladas de residuos sólidos urbanos (es decir, basura) acumulados en una playa al Este de Gibraltar y ahí se van amontonando pegaditos al mar por problemas burocráticos.

Recordaron que Gibraltar gestiona 30.000 toneladas de basuras al año en la planta de tratamiento de residuos de Los Barrios. Precisamente el control de los vehículos en la Verja es lo que, al parecer, está dando lugar a esta acumulación de basuras en el Peñón. Según Verdemar, “estas imágenes nos hacen retroceder a los años noventa cuando la gestión de residuos en Gibraltar estaba descontrolada”. Pero por otro lado Verdemar, no parece querer que esos residuos sean trasladados en barco a GB porque “dejarían una huella ecológica de envergadura”. ¿?

Por tanto, tiene que ser “Corea del Norte” quien se trague la basura de Gibraltar, en lugar de encargarse de ello la potencia colonial que se mantiene en la base militar. ¿Verdad que es lógico y normal? Aunque también es cierto que algún empresario español se beneficie con el negocio de quitarles de encima la basura a los llanitos. La basura y los malos olores empujados por el viento de Levante. Pero eso puede formar parte también de la “prosperidad compartida”.

En virtud de lo que ha sabido El Confidencial sobre las trabas que, a partir del 1 de marzo próximo, se pondrán al transporte por carretera de Gibraltar a España, como consecuencia de la exigencia de la legislación europea, Gibraltar hará, de acuerdo con el principio de reciprocidad, algo parecido cuando el transporte por carretera sea en sentido España-Gibraltar.

En relación con este asunto, la diplomacia española afirmó que “se ha sido muy generoso en la Verja” desde que se empezó a negociar la situación de Gibraltar tras el Brexit. Según fuentes del gobierno gibraltareño, para ellos ha sido una sorpresa la imposición de estas medidas porque había un acuerdo tácito con España por el que las condiciones no cambiarían hasta que no finalizaran las negociaciones entre la UE y GB.

Quizás por ello se repite con frecuencia que “Gibraltar se tiene que ir preparando ante una situación que no está nada clara. Parece que los nuevos requisitos se van a aplicar a los camioneros procedentes del territorio al norte de la Verja para descargar mercancías en la colonia militar. El alcalde Picardo lamentó el “impacto negativo” de estas trabas, agravado por el hecho de que Bruselas “se ha opuesto” a aplicar en Gibraltar el Acuerdo Interbus que habría permitido seguir con la “normalidad” actual.

Y es que no solo habrá trabas para el acuerdo del transporte de mercancías por carretera, sino también para el de personas (para autobuses, taxis, etc.). Lo lógico y normal. Porque para Bruselas Gibraltar es como Argel, Tombuctú o el Cabo. Ciudades no pertenecientes a la UE. Les guste, o no, a GB y Gibraltar. Es evidente que las cosas se están complicando para lo ratoncillos en la colonia militar. Incluso en contra de los deseos de GB, Gibraltar y España.

¿Recordáis amigos cuando os dije que la compañía marítima Balearia repara sus barcos en Gibraltar? Pues resulta que no es solo Balearia la que contribuye a mejorar la economía gibraltareña. También lo hace la compañía Trasmediterránea promoviendo también la prosperidad económica de la colonia militar británica, así como a mantener la capacidad técnica e industrial del astillero de la Royal Navy. ¿Pero es que no hay astilleros en España? ¿Acaso su carga de trabajo es tan grande que no permite reparar los barcos de estas dos compañías? Pero debe ser otra la realidad. Es más barato reparar en Gibraltar que en España. Y más seguro el plazo de reparación. Esto sigue siendo la “prosperidad compartida”.

La sexta ronda de negociaciones entre la UE y GB, tendrá lugar en Bruselas, en una primera parte, a partir del próximo martes 22. La siguiente sesión de esta ronda se celebrará en Londres los días 1 y 2 de marzo. El ministro Albares dijo que habrá tantas rondas como sean necesarias. Y así podremos seguir hasta que nuestros biznietos sepan que sus bisabuelos no tuvieron lo que hay que tener para acabar con esta vergüenza nacional.

El 17 de febrero estalló el escándalo. Será un día para colorearlo en el almanaque. El PP nacional quiso acabar con el PP de Madrid de Isabel Díaz Ayuso. El escándalo ha tenido repercusiones en el exterior.

El presidente del PP, Pablo Casado, acusó a Ayuso de cometer irregularidades y tráfico de influencias porque su hermano intervino en la adquisición de un gran lote de mascarillas contra la peste china en los peores momentos del año 2020. Por otro lado, Ayuso supo que Casado, o su entorno, puso una red de vigilancia a su alrededor para conocer su posible vinculación con los negocios de su hermano.

Y no es casualidad que el PP de Casado esté más cerca del PSOE que del PP de Madrid. En lugar de explotar el éxito a fondo de las cuatro últimas elecciones a nivel cantonal (autonómico), el PP nacional se ha dedicado a poner trabas y a perjudicar a Ayuso, quien parece defender mejor los valores de la derecha española que el presidente del PP.

No sé cuál será el final de esta guerra civil en el PP, pero creo que, o se va Casado y su Secretario General, o tendremos gobierno multitudinario de Sánchez con todos los enemigos de España jaleándolo para rato. O el PP abandona sus complejos de inferioridad frente a este PSOE socialcomunista y aliado con todos aquellos que desean la desaparición de España, o tendremos socialcomunismo para rato.

Y además riéndose a mandíbula batiente y viendo los toros desde la barrera. Al menos de momento.

Un abrazo a todos.

Enrique Dominguez Martinez-Campos.     Coronel de Infantería/DEM , r.