Historia Portugal

48 años de la Revolución de los Claveles. Por Francisco José Alonso Rodríguez.

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Por Francisco José Alonso Rodríguez. (*)

El 25 de abril de 1974, Portugal vivió una explosión de dignidad, que en estos momentos se está echando en falta. Corporaciones de todo signo y estratos sociales aguardan y están esperando a que ocurra algo que impulse al país y lo saque de su actual declive y sumisión ante los organismos internaciones que les están marcando su política económica y social.

El 25 de abril de 1974 fue un grito de libertad y de dignidad de todo un pueblo que estaba harto de vivir con miedo dentro de una dictadura que durante ya 48 años. Todo el pueblo salió a la calle para reconquistar derechos y la libertad para vivir en otro Portugal diferente, que hoy día están perdiendo todo lo conquistado con la Revolución de los Claveles.

Los Capitanes de Abril, la Iglesia católica, las Instituciones de solidaridad, sindicatos, aseguran que en el Portugal de hoy ya se pasa muchas carencias. Por ello este año 25 de abril que se conmemora todos los años, instan a recuperar los valores perdidos. No hay más que pasarse por el centro de Lisboa entre la Plaza del Rocío y la del Comercio para ver como duermen los “nuevos mendigos”, victimas de la crisis, unos junto a otros para darse calor. Muy similares a los que tenemos en España.

48 años después las aspiraciones que obligaron a los Capitanes del Movimiento de las Fuerzas Armadas a salir a la calle para conseguir una democracia, la descolonización y el desarrollo para Portugal, hoy lo que empuja a los portugueses a salir a la calle con protestas diarias y desde todos los sectores profesionales es el desempleo y causa del aumento de las grandes desigualdades y una pobreza creciente que ralla ya en la mendicidad, muy similares a las que padecemos en España.

El pueblo portugués está sufriendo un retroceso social y económico muy peligroso que puede sentirse muy desprotegido como hace 48 años que obligo a los Capitanes del 25 de Abril a salir a la calle para acabar con esa situación. Hoy de nuevo se esta instalando el miedo en la población ante la falta de trabajo y por la perdida de empleo, por todo lo que se esta dilapidando es el momento de alentar los valores del 25 de abril más que nunca y algunos de esos Capitanes (que están quedando) ya en edades cercanas o pasando de los 80 años, se sienten dispuestos a liderar como entonces un nuevo movimiento que sirva para cambiar el régimen y más que nunca recuperar el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) que idearon.

Quiero recordar al Capitán Fernando José Sagüeiro Maia. Una persona integra como nadie que nunca acepto ascender sin que fuera por escalafón solo llego al grado de Mayor ya que falleció muy joven con 47 años, puedo agradecerle que siempre nos consideramos amigos mucho antes del 25 de abril de 1974 ese día estaba pasando una pequeña temporada en su casa como invitado.

No podemos olvidar la frase que para la historia que en la madrugada del 25 de abril de 1974 pronuncia a sus compañeros soldados en la Escuela de Prácticas de Caballería de Santarém “Señores míos, como todos saben, hay diversas modalidades de Estado. Los estados sociales, los corporativos y el estado al que hemos llegado. Así, en esta noche solemne, vamos a acabar con el estado al que hemos llegado. De forma de quien quiera venir conmigo, vamos para Lisboa y acabemos con esto. Quien sea voluntario, que salga y forme. Quien no quiera salir, que se quede aquí.” Los 240 hombres formaron de inmediato. Después recorrieron los 100 km hasta Lisboa, para acabar con la dictadura. El capitán Salgueiro Maia nunca aceptó ninguna prebenda muriendo de cáncer en 1992 con el grado de Mayor.

Hay que reconocer a Otelo Saraiva de Carvalho como el ideólogo del Movimiento de las Fuerzas Armadas. El personalmente escogió “Grandola Vila Morena “como contraseña del inicio definitivo de la insurrección del 25 de abril de 1974.

Tanto a Otelo como a Salgueiro los trate con frecuencia y les invitaba con asiduidad a venir al Ateneo de Madrid como conferenciantes para participar en los debates y coloquios dentro del programa que tenía como Presidente de la Agrupación de Debates Parlamentarios.

No cabe duda de que fueron días de felicidad popular. Gabriel García Marques escribió por aquellos días que en Lisboa “toda la gente habla y nadie duerme. Hay reuniones hasta altas horas de la noche, con luces encendidas hasta la madrugada. Si alguna cosa va a conseguir esta revolución es aumentar la factura de la luz”. La revolución sin duda consiguió muchos más que eso (derechos sociales), libertad, fortalecimiento del sector público que garantizaba un salario digno.

Con todos mis deseos, espero que Portugal recupere el espíritu del 25 de abril de 1974 y nos envié un poco para España.

(*) Publicamos este artículo remitido a Rebelión en la Granja por el Presidente de la Liga Española Pro-Derechos Humanos, que vivió en primera persona la Revolución de los Claveles cuyo aniversario se cumple hoy. No obstante no coincidir el texto con la línea editorial de este medio, el testimonio de quien vivió en primera persona los hechos y la libertad de expresión que preside este digital nos invitan a publicarlo. Francisco José Alonso Rodríguez es Sociólogo. Presidente de la Liga Española Pro-Derechos Humanos, Federación Internacional Pro-Derechos Humanos-España y Centro de Estudios Manuel Azaña