Pacto PSOE-BILDU

Ábalos justifica el apoyo de Bildu amparándose en la Transición que ETA cubrió de sangre

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En un ejercicio de indisimulado cinismo político, el maestro de primaria y ministro de Transportes y Movilidad, José Luis Ábalos, ha defendido este jueves el pacto con Bildu para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Como no hay mejor defensa que un triste ataque, ha dicho, para justificar el pacto con Otegui: «Con la mentalidad de algunos, la Transición hubiera sido imposible».

Quizás convenga recordarle al profesor Ábalos que quien pretendió imposibilitar la Transición durante los años de plomo fue precisamente ETA. Políticos, funcionarios, policías, guardias civiles, militares, empresarios, ciudadanos de pie, hombres, mujeres y niños fueron las víctimas mortales de aquellos asesinos. El hombre del Delcygate los ha borrado a todos de la memoria del socialismo y parece haberse apuntado a la elaborada tesis del «candado de la Constitución del 78», formulada por Pablo Iglesias Turrión en una Herriko Taberna de ETA.

Ábalos, antes de participar en Valencia el Acto Empresarial por el Corredor Mediterráneo y Segundo Chequeo Semestral, ha recalcado: «hemos trabajando mucho en este país por la normalización democrática». Al parecer, la normalización democrática consiste en blanquear a los legatarios de ETA y en asociarse políticamente con ellos.

¿Cuantos muertos del PSOE se habrán revuelto hoy en sus sepulcros? ¿A cuantos militantes se les habrá helado la sangre?

Ábalos se ha tenido que escudar en el franquismo para obviar la herencia de ETA, y ha dicho  que «aquellos que como yo tenemos además un recuerdo de la clandestinidad en la Dictadura (cuando Franco murió este precoz disidente apenas tenía 15 años), que con la mentalidad que algunos incorporan hoy a la democracia, la Transición hubiera sido imposible». Al parecer, la Transición la trajo ETA y el franquismo la quiso impedir durante los años de plomo. La realidad fue sin embargo que ETA persiguió atentado tras atentado la involución del Estado para legitimar su proyecto. Pero las instituciones del Estado resistieron con una ejemplaridad que a ETA le terminó costando la derrota…hasta que llegó este gobierno.

En otra cabriola surrealista y patética, ha recordado escenas del intento de golpe de Estado de 1981 y ha llegado a citar al Teniente General Gutierrez Mellado, muchos de cuyos compañero fueron precisamente asesinados por ETA, en aquellos años, para abortar la Transición.

No. El hombre del Delcygate no debe volver nunca al mundo de la enseñanza.