Ya no cuela

Adiós, Estados Unidos. Por Carlos Esteban

Cámara de Representantes de Estados Unidos, Capitolio EUROPA PRESS (Foto de ARCHIVO)
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Ayer, por primera vez en la historia de Estados Unidos, el presidente ordenó al FBI el asalto y registro de la residencia privada de su predecesor y probable rival en la próxima elección. Marquen esta fecha, porque a partir de ahora nada volverá a ser igual.

Todo aquello que profetizaban que haría Trump cuando llegara al poder y que no hizo, desde detenciones de sus rivales al desencadenamiento de guerras, se ha convertido en la especialidad  de sus rivales, que están en proceso de implantar un régimen de partido único. La victoria de Trump fue un desliz que se les escapó a los aprendices de tiranos que controlan el Estado profundo, y no están dispuestos a que vuelva a suceder.

En un día, el gobierno federal ha contratado la asustante cifra de 87.000 nuevos inspectores de Hacienda que, pueden jurarlo, no están para investigar las cuentas de los poderosos. Son un nuevo brazo armado del poder.