Dictadura en Nicaragua

Arrecia la persecución a los católicos en la Nicaragua de Ortega

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Familiares de 182 presos políticos se unirán al ayuno que realiza el obispo Rolando Álvarez en protesta por la persecución policial desatada contra los católicos.

Familiares de más de 182 opositores al gobierno de Daniel Ortega presos en Nicaragua dijeron el lunes que sus parientes muestran un «deterioro extremo» de su salud, mientras miembros de la Iglesia católica denunciaron «represión» y asedio policial.

«Las organizaciones de familiares de personas presas políticas en Nicaragua hacemos un llamado urgente (..) a promover todas las acciones posibles para lograr la libertad inmediata» de los opositores, demandaron cinco organizaciones en un comunicado leído en una rueda de prensa virtual.

Los presos políticos y de conciencia viven en «condiciones insalubres y precarias» en sus celdas. También reclaman por la «falta de atención médica oportuna y especializada en los centros de detención y en el régimen de casa por cárcel».

Denuncian además «una política de maltratos, castigos y control», y que sus familiares se encuentran en una condición de «aislamiento e incomunicación permanente y por largos periodos de tiempo».

Anuncian ayuno en solidaridad con obispo

Los familiares de los presos se solidarizaron con el obispo de Matagalpa (norte) Rolando Álvarez, quien el jueves fue perseguido todo el día por la policía. En protesta, el sacerdote, quien ha cuestionado la represión contra los opositores, se «declaró en ayuno indefinido».

Álvarez que también es administrador apostólico de Estelí (norte), es un férreo crítico de Ortega que ha exigido al gobierno la excarcelación de todos los presos políticos.

Entre los presos políticos se encuentran más de 40 arrestados en 2021, en el marco de las elecciones generales, incluyendo siete exaspirantes a la presidencia que intentaron competir contra Ortega, quien en enero pasado inició un cuarto mandato consecutivo en medio de sanciones y críticas internacionales.

Al menos 45 opositores han sido condenados a penas de hasta 13 años en juicios realizados entre febrero y mayo. El gobierno los acusa de haber complotado para derrocar a Ortega, con el apoyo de Washington

La Iglesia católica sufre desde 2018 actos de persecución por parte del gobierno de Nicaragua, debido a su postura humanitaria frente a la represión y sus constantes denuncias de violaciones a los derechos humanos. De hecho, el régimen del presidente Daniel Ortega “silencia” las voces que están en contra de su gobierno.

El pasado viernes 20 de mayo, el canal de televisión de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) fue cerrado por orden del Gobierno de Daniel Ortega. Además, Mons. Rolando José Álvarez, obispo de Matagalpa y Administrador Apostólico de Estelí, sufre persecución policial: “Hoy fui perseguido todo el día por la policía sandinista, () que obedece órdenes”. Actualmente el obispo se encuentra refugiado en una parroquia.

Otro sacerdote, el padre Harvin Padilla, de la diócesis de Mayasa, también denunció que está siendo perseguido por policías y paramilitares del régimen sandinista.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua emitió un comunicado afirmando que están “viviendo tiempos difíciles como nación” y que su deber “es proclamar la verdad del Evangelio”.

Acompañamos con la oración a cada hermano que se asocia a los sufrimientos de Cristo e invocamos al Espíritu Santo para que ilumine la mente y el corazón de todos los nicaragüenses”, declararon los obispos el pasado domingo 22 de mayo.

Las conferencias episcopales de Costa Rica y Panamá también expresaron su solidaridad con el pueblo y el clero católico de Nicaragua.