Lo nunca visto. El presidente del Gobierno, que ya no puede salir a la calle sin recibir una bronca monumental de los españoles, ha llegado intencionadamente tarde al desfile del 12 de Octubre, ha roto el protocolo de estado (que establece que debe ser él quien y reciba al Rey)  y ha hecho esperar a Felipe VI, ante la mirada atónita del Estado Mayor del Ejército y de los embajadores asistentes al acto. Y además no ha evitado la proliferación de gritos, pitadas, insultos y abucheos con que el respetable le ha recibido.

Los gritos de ¡Fuera!, ¡Dimisión!», «¡Que se vayan a casa!» o «¡Sánchez dimisión!» han tronado en el paseo de La Castellana a su llegada, al tiempo que se agitaban las banderas de España y la sordina ambiente impedía escuchar la megafonía oficial.

A las 11.00 horas de este miércoles, en la plaza de Lima de Madrid estaban ya situados esperando a los monarcas la ministra de Defensa, Margarita Robles; el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida; pero no Sánchez.

El desfile del 12 de octubre recupera este año cierta (modesta) normalidad tras las restricciones impuestas en las dos últimas ediciones por la pandemia. Participan más de 4.000 militares, 150 militares y 84 aeronaves arropados por miles de ciudadanos que desde primera hora de la mañana han inundado con banderas de España el paseo de la Castellana.

En las tribunales principales estaban los miembros del Gobierno, representantes de las principales instituciones del Estado y líderes de los partidos políticos, que han tenido incluso oportunidad de intercambiar algunas palabras antes del inicio del desfile, mayormente durante la espera al impuntual presidente. Se ha podido ver hablando por ejemplo a los líderes del PP y de Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Y se ha podido ver a Isabel Díaz Ayuso y al alcalde de Madrid consultando sus relojes reiteradamente.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha realizando andando una parte del recorrido -desde el Ministerio hasta la plaza de Lima-, un trayecto durante el que también ha sido pitada por los congregados

Gran ovación a Felipe VI

Felipe VI, que ha llegado con toda puntualidad, ha recibidouna gran ovación.

El público madrileño ha recibido a Felipe VI con vítores y una gran ovación en la celebración del Día de la Fiesta Nacional.

El coche de los reyes ha llegado minutos después de las 11.00 horas a la zona donde está instalada la tribuna y unos segundos después lo ha hecho el vehículo de Sánchez, un intervalo de tiempo durante el cual se ha podido escuchar claramente como alguien del personal de Casa Real decía «No abráis la puerta que el presidente no está«.

Los cientos de personas apostadas en los laterales del Paseo de la Castellana desde primeras horas de la mañana, portando banderas y banderines de España, han saludado la llegada de Don Felipe y Doña Letizia con vítores y aplausos.

Por segundo año consecutivo, Don Felipe ha estado acompañado por la Reina y la Infanta Sofía, ya que la Princesa Leonor se encuentra en Gales (Reino Unido), donde estudia el bachillerato en un internado. Los Reyes han llegado a las 11:00 horas a la plaza de Lima, donde han sido recibidos con honores militares, tras lo cual Don Felipe ha pasado revista al Batallón de Honores de la Guardia Real.

Posteriormente, los Reyes han saludado a las autoridades, encabezadas por Pedro Sánchez, que ha asistido junto a 17 ministros, salvo los titulares de Derechos Sociales, Ione Belarra, y el de Universidades, Joan Subirats; los dos de Unidas Podemos. Por la parte socialista tampoco han asistido la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño; y los ministros de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera; y la de Industria, Reyes Maroto. Todos los presidentes autonómicos han estado presentes, excepto las tradicionales ausencias del catalán, Pere Aragonès, y del vasco, Íñigo Urkullu.

La parada militar tampoco ha contado con presencia de miembros del Tribunal Supremo, de la Audiencia Nacional, ni de los Tribunales Superiores de Justicia. Tampoco ha asistido una parte de los vocales del órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ni, por su puesto, el ya expresidente Carlos Lesmes, que dimitió este lunes.

Charlando de forma distendida han esperado la llegada de los reyes la ministra de Defensa, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el almirante Teodoro López Calderón, jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad). En la tribuna de autoridades, situada a la altura del estadio Santiago Bernabéu, estaban también presentes la cúpula de Defensa, políticos, diplomáticos y representantes de las altas instituciones del Estado.

La parada ha comenzado con un salto paracaidista de efectivos de la Brigada Paracaidista portando la enseña nacional.

Tras el solemne izado de la bandera, se ha rendido homenaje a los que dieron su vida por España, momento en el que, como es tradicional, ha dado comienzo el desfile aéreo que protagonizarán 84 aeronaves (58 aviones y 26 helicópteros) y que cierra la pasada de la ‘Patrulla Águila’ pintando los cielos con los colores de la bandera nacional. A partir de ese momento, y durante una hora y media, han desfilado 4.000 militares, alrededor de 150 vehículos y cerca de 220 caballos.

Tras el desfile, los Reyes Felipe y Letizia se han trasladado al Palacio Real para la tradicional recepción a las altas autoridades del Estado y a representantes del mundo político, económico, social y cultural.