Crisis de Gobierno

Carmen Calvo deja abrasada el gobierno

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Carmen Calvo Poyato, hasta ahora mano derecha de Pedro Sánchez, abandona el gobierno abrasada por sus enfrentamientos internos con muchos de sus miembros: se enfrentó con el maligno Iglesias, se enfrentó a Irene Montero, se enfrentó a Yolanda Díaz y se enfrentó también a Iván Redondo. Demasiados frentes para sobrevivir cuando no tiene a un presidente como Pedro Sánchez.

Calvo ha escenificado desde el Ejecutivo la brecha que vive el feminismo y, aunque era la encargada de relaciones con las Cortes, no ha logrado impedir que los socios del Gobierno llevasen por libre iniciativas legislativas al Congreso.

Su marcha llega antes de que el Gobierno apruebe el anteproyecto de la Ley de Memoria Democrática, que pretendía ir aún más allá a lo regulado por la Ley de Memoria Histórica de 2007 y disolver la Fundación Franco, tras lograr en la anterior legislatura la exhumación de los restos del anterior Jefe del Estado.

Además, en la ley LGTBI del Gobierno se ha impuesto la visión de Unidas Podemos, que incluye la llamada autodeterminación de género.

También ha visto Calvo cómo Igualdad ha aprobado el anteproyecto de la ley del ‘Solo sí es sí’, después de que durante su propio mandato como ministra no lograse reformar el Código Penal para tipificar como violación toda penetración sexual sin consentimiento.

En marzo de 2020, el mes en el que estalló la pandemia en España, superó el coronavirus, que le obligó a estar hospitalizada varios días en una clínica madrileña y que dejó muy tocada su salud.

Nacida en Cabra (Córdoba) en junio de 1957, concurrió por primera vez a unas elecciones en las andaluzas de 1996, cuando consiguió un escaño como independiente en la lista socialista por Córdoba, pues no se afilió al PSOE hasta 2003.

A partir de ahí comenzó a labrarse una trayectoria política, primero como Consejera de Cultura y Deportes del Gobierno andaluz presidido por Manuel Chaves (1996-2004) y luego como ministra de Cultura (2004-2007) con José Luis Rodríguez Zapatero.

En 2007 se convirtió en vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados y, tras revalidar su escaño en 2008, presidió la comisión de Igualdad de la Cámara Baja.

Cuando Sánchez recurrió a ella para su Ejecutiva, Calvo ocupaba su plaza de profesora de Derecho Constitucional en la Universidad de Córdoba, donde había vuelto en 2011, cuando descartó ir en la lista de los socialistas cordobeses si era encabezada por Rosa Aguilar, entonces ministra de Medio Ambiente, con la que discrepaba desde su etapa como alcaldesa por IU de Córdoba.

Tras convertirse en ministra, concurrió a las elecciones del 28 de abril como ‘número dos’ de la lista del PSOE al Congreso por Madrid, encabezada por Sánchez, y repitió en las elecciones del 10 de noviembre, tras la fallida investidura del líder socialista.

Ahora todo apunta a que se presentara como candidata a la alcaldía de Córdoba en las próximas elecciones locales.