Bambalinas de Fernandez Díaz

Casals y Marhuenda presionaron a Casado para aforar a Jorge Fernández, cercado en Kitchen

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Lo cuenta Cayetana Alvarez de Toledo en la página 275 de su libro «Políticamente Indeseable». La autora, luego portavoz del PP en el Congreso y miembro el círculo político más intimo de Pablo Casado, relata cómo Casals y Marhuenda hicieron chantaje -utiliza la autora esa palabra- a Pablo Casado para incluir a Jorge Fernández en las listas del PP al Senado y lograr así su aforamiento ante el Tribunal Supremo con la finalidad de zafarse de la imputación que se le venía encima -de forma casi inevitable- por parte de la Audiencia Nacional, por su supuesta implicación en el Caso Kitchen.

El relato de Alvarez de Toledo contiene tres asuntos de enorme gravedad: el primero es que los citados presidente y director de La Razón hicieron chantaje a Pablo Casado. La pregunta inmediata es con qué pretendieron extorsionar -si es que lo hicieron, como cuenta la diputada- al Presidente del PP, es decir, qué tiene Pablo Casado que lo hace extorsionable, si el que lo tiene (caso contrario, estaríamos ante dos kamikazes).

La segunda cuestión es qué tipo de poder ejercían, y con qué métodos, los dos aludidos sobre el PP o algunos de sus sectores. Y si aún siguen haciéndolo, o no.

La tercer pregunta, claro está, es qué vínculo les une con Jorge Fernández, y por qué pretendían con tan brutal mecanismo de presión el aforamiento ante el Supremo.

El párrafo del libro dice así:

«Un día a solas, otras ante terceros, llegó a comentar que Mauricio Casals y Francisco Marhuenda, respectivamente presidente y director de La Razón, le habían chantajeado. No pregunté a cuenta de qué ni para qué. Entendí que entre otras cosas le habían exigido la inclusión en las listas electorales del exministro del Interior  Jorge Fernández -íntimo de ambos- y que posteriormente se habían indignado porque no lo incluyó. Pablo decidió dejarle fuera del Senado, con buen criterio. Y no lo digo por la implicación de Fernández en el Caso Kitchen, la investigación de un presunto operativo parapolicial para arrebatar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, documentos comprometedores para el partido y para Rajoy. Mi abuela Yvonne decía: «Estoy en contra de la pena de muerte…salvo para Maurice Béjart». Yo digo: «Estoy a favor de la presunción de inocencia…¡Incluso para Jorge Fernández!» Es más, frente a lo que establecen los Estatutos del partido, creo que el momento adecuado para apartar a una persona de su cargo o suspenderla de militancia no es la imputación, sino la apertura de juicio oral. Y entonces Fernández no estaba imputado. Su exclusion de las istas me pareció una decisión ajustada a su acreditada falta de convicciones que no fueran religiosas y al perjuicio que sus maniobras en la sombra causaban al constitucionalista y al PP.»