Fuerte disminución del aborto en EEUU

|

Según informa el Washigton Post, un estudio del Instituto Guttmacher (un centro partidario del aborto) describe alarmado cambios muy significativos en la evolución de las prácticas abortivas en EE.UU. en el período comprendido entre los años 2011 y 2017. La tasa de abortos practicados ha vuelto, según dicho estudio, a alcanzar mínimos históricos en ese país. Los diferentes Estados has venido aprobando en los últimos tiempos numerosas reformas legales (unos 400 proyectos de ley) que establecen nuevas garantías para los nos nacidos así restricciones para la realización de determinadas prácticas quirúrjico-abortivas. 

Las disminuciones se observaron en todas las regiones y en los estados, tanto en los más permisivos con la práctica del aborto, como en aquellos que son más garantistas con el no nacido.

El informe señala que la tasa de abortos en 2017  se redujo a aproximadamente 13.5 abortos por cada 1,000 mujeres de 15 a 44 años. En 2014 la cifra fue de 14.6 en por cada 1000 mujeres entere esa misma franja de edad y en 2011 de 16.9. Es la tasa más baja desde 1973, cuando el Tribunal Supremo de EE. UU. legalizó el aborto en todo el país a través de la tristemente célebre decisión Roe v. Wade.

A pesar de la disminución señalada, las cifras siguen siendo escalofriantes. En total se realizaron 862.320 abortos en 2017 en los diferentes centros de salud del país. De ellos,  ciertamente, 339.640 fueron abortos médicos (aquellos que implican tomar píldoras para inducir un aborto espontáneo) pero los abortos quirúrgicos practicados alcanzaron la cifra 522.680.

El informe identifica entre las causas de la disminución de la práctica de abortos en EE.UU, una disminución de la actividad sexual, el incremento de la infertilidad, el uso métodos anticonceptivos y sobre todo las reformas legales introducidas en los últimos tiempos.  Treinta y dos Estados han promulgado en este sentido legislaciones de tipo garantista para el no nacido, como el establecimiento de períodos de espera y reflexión, el consentimiento de los padres en el caso de embarazos de menores de edad, o el establecimiento de pruebas de ultrasonido de la vida del feto. En todo caso, también en los estados que no introdujeron las reformas legales se ha venido detectando una disminución de la práctica del aborto. 

Pese a dicho esfuerzo legislativo, ha habido decisiones judiciales que han bloqueado las reformas, como la del Tribunal de Kansas que paralizó en el mes de abril la entrada en vigor de la nueva legislación que prohibía la practica abortiva en el segundo trimestre. En julio, un juez federal en Arkansas bloqueó la entrada en vigor de una reforma que establecía que el médico que realizara el aborto tuviera la previa certificación de una junta médica. Al parecer, el lobby de las clínicas abortivas tiene una enorme fuerza en algunos estados. No en vano, California tenía 161 clínicas abortivas en 2017, la mayor cantidad en la nación, seguida de Nueva York con 113, Florida con 65 y Nueva Jersey tenía 41. En el otro extremo, Dakota del Norte, Kentucky, Mississippi, Virginia Occidental y Kansas tienen sólo una. En Virginia, la tasa de abortos cayó un 41.5 por ciento.

En definitiva, el aborto está dejando de ser algo bien visto en los EE.UU. Y eso que el informe concluye su estudio en el año 2017 y no refleja los efectos que hayan podido tener las reformas introducidas por la Administración Trump a los largo de los dos últimos años, como la prohibición generalizada del aborto a partir de la sexta semana, o los cambios introducidos por el gobierno en una cuestión tan cercana y capital como la de la planificación familiar y las ayudas a las familias.