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ENCÍCLICA DE PÍO XI

Mit brennender Sorge. Con ardiente preocupación

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Es el título de la Encíclica de Pio XI sobre la situación y perspectivas de la Iglesia Católica a la llegada del Reich alemán.  “Con viva (o ardiente) preocupación”  y con asombro creciente venimos observando, hace ya largo tiempo, la vía dolorosa de la Iglesia y la opresión progresivamente agudizada contra los fieles, de uno u otro sexo, que le han permanecido devotos en el espíritu y en las obras; y todo esto en aquella nación y en medio de aquel pueblo…”

Ese era el arranque de un texto que mostraba la sabia inquietud del Pontífice ante los primeros síntomas, que muchos aún no habían sabido interpretar, de lo que acabaría siendo uno de los mayores desastres del siglo XX, Holocausto incluido

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El texto tiene un contexto histórico evidente, la Alemania del Tercer Reich, pero se asienta también en una verdad que nos parece inmutable: Toda ley contraria al derecho natural no es verdaderamente ley; no es el criterio de la utilidad el que justifica la ley, sino el de moralidad. Como decía Cicerón. a quien cita Pío XI, “Nada hay que sea ventajoso si no es al mismo tiempo moralmente bueno; y no por ser ventajoso es moralmente bueno, sino que por ser moralmente bueno es también ventajoso”.

En definitiva, una moral utilitaria, que identifica la moral con el derecho, conduce al desorden total no ya en el orden internacional sino en la vida nacional, con la pérdida del verdadero sentido del bien común.

Con viva preocupación podemos contemplar los síntomas de una alteración antropológica de la sociedad, de una verdadera mutación en el orden moral de la civilización occidental. 

Habíamos superado las exacerbaciones de las identidades raciales, ideológicas, nacionales, y estamos viendo otra vez en la plaza del mercadeo político  las banderas de las nuevas identidades tolerables, que tienen como finalidad la alteración de la naturaleza del hombre. Las identidades fraccionadas en razón del género (el lobby LGTBI), de la dieta (el veganismo), de la atribución a los animales de cualidades humanas (animalismo), del feminismo basado en el heteropatriarcado,  de la doctrina climática oficial, se viven hoy en día como si de una nueva religión se tratara, un nuevo mesianismo, un conjunto de dogmas indiscutibles que no se pueden cuestionar y un fanatismo irracional y peligroso. Todo lo que se ha montado en torno a Greta Thunberg es buen ejemplo de ello. Sus emociones, sus gestos, su mueca de rencor hacia los mandatarios es la semilla del odio y del conflicto. Es todo un símbolo. Renunciar al pensamiento adulto y sustituirlo por las emociones de un adolescente con problemas, es un disparate.

Siempre que se ha querido imponer un pensamiento único se ha recurrido a la infancia y se ha generado un conflicto.

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Estamos viendo renacer el rencor, el maniqueísmo, la búsqueda del enemigo, el público señalamiento, el linchamiento mediático del otro, la difamación, el fanatismo, el odio entre los hombres. 

Estamos viviendo el monopolio global de un pensamiento en el que es imposible respirar.