EDITORIAL

Cómo será el presidente, que los españoles aplauden a la cabra

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El ex vicepresidente del Gobierno con Felipe González, Alfonso Guerra, ha dicho este miércoles, en referencia a los constantes abucheos recibidos por Pedro Sánchez durante el desfile de la Fiesta Nacional, que hay personas que «abuchean a un presidente y aplauden a una cabra».

La cabra es, evidentemente, la mascota de la legión, y a quien se aplaude es a ésta, por mediación, es cierto, de uno de sus símbolos más populares.

Si eso no fuera así, cabría hacerse una sencilla pregunta: Cómo será el presidente para que los españoles tengan que aplaudir a la cabra.

La boutade de D. Alfonso Guerra, inteligente como siempre, podría derivar en otras tantas. D. Alfonso, no en vano, tiene un alto sentido del humor. Mal asunto este de la cabra, que se puede complicar.

La explicación de Guerra es ocurrente pero también evasiva. Y aunque parezca, no tanto una defensa del presidente cuanto una ataque a quienes le abucheaban (el público asistente), pudiera ser también otra cosa distinta. El viejo socialdemócrata sevillano ha abierto la veda con una cierta retranca: si la gente prefiere a la cabra…

«Hay que poner las cosas en su sitio. Usted sabe que hay personas, algunas personas, que abuchean a un presidente del Gobierno y aplauden a una cabra; esa es la verdad».

Para estupor del animalismo en boga la pobre cabra se ha llevado, como siempre, la peor parte. Ya solo queda que salga otro socialista al quite y la tire desde el campanario.