Cospedal y la Operacion Kitchen

Cospedal y su marido declaran en el Congreso sobre la operación Kitchen

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La exministra y ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro, cierran este miércoles la semana de la comisión Kitchen, en la que ambos comparecerán para aclarar si conocían la presunta operación de espionaje al extesorero del partido Luis Bárcenas y a su familia.

López del Hierro será el primero en declarar en la duodécima sesión de esta comisión parlamentaria, que la semana que viene encarrila ya su final con las comparecencias del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz (investigado en la Audiencia Nacional) y del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Tras el marido de Cospedal está citado el sucesor de Francisco Martínez (también imputado) al frente de la Secretaría de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, cuya declaración dará paso a la de la exministra de Defensa y ex secretaria general del PP.

La Fiscalía Anticorrupción pidió el año pasado la imputación de Cospedal y su marido en un contundente informe enviado al juez de la Audiencia Nacional que investiga esta operación presuntamente urdida desde el Ministerio del Interior en 2013 en busca de documentos sensibles para el PP, si bien esa decisión no se ha producido a día de hoy.

Los fiscales del caso Villarejo -procedimiento en el que se enmarca la pieza Kitchen- apuntaron entonces al posible «interés personal» que habría tenido Cospedal en dicha operación porque la documentación que se buscaba era «supuestamente comprometedora para ella».

Cospedal y López del Hierro aparecen en el sumario por sus conversaciones grabadas con el excomisario José Manuel Villarejo -que la semana pasada situó a la exministra entre las autoridades que conocían el operativo- y también por las anotaciones de sus agendas, cuya transcripción ha presentado la Policía por orden del juez García Castellón.

La Fiscalía aludió, por ejemplo, a la conversación presuntamente mantenida entre Villarejo, Cospedal y López del Hierro en 2009 en la sede del PP en Madrid y que, según los fiscales, versaría sobre «el ofrecimiento» al excomisario -y su aceptación- de «encargos puntuales que serían sufragados con fondos del Partido Popular» y que «podrían ya entonces estar relacionados con la investigación policial y judicial de casos de corrupción» que afectarían a miembros del PP, como Gürtel.