Rechazo internacional frente a las reformas electorales del dictador Ortega en Nicaragua

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El dictador nicaragüense Daniel Ortega sigue adelante con su estrategia para bloquear a la oposición democrática mediante la reforma del sistema electoral.

Toda la oposición democrática al régimen ha denunciado que el dictador busca la eliminación de los candidatos de la oposición  y viola sus derechos políticos, incluso mediante el incremento de la violencia, la represión y la tortura.

Hace unos días, la subsecretaria interina de Estado de los EE.UU., Julie Chung, se pronunció sobre la propuesta de reformas electorales cuestionada por la oposición y denunció la estrategia del régimen de Managua para laminar a la oposición democrática.

Ahora, la Unión Europea (UE), la OEA y Estados Unidos advirtieron este jueves que el nombramiento de nuevos magistrados del Tribunal Electoral de Nicaragua y la aprobación de reformas electorales afectan la transparencia y justicia del proceso que culminará con una elecciones nada democráticas en noviembre.

Sobre los nuevos diez magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), todos sandinistas, juramentados este viernes y las reformas aprobadas por la Asamblea Nacional de mayoría oficialista, la UE dijo en una declaración que «desafortunadamente, ambos no cumplen con las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la UE de 2011 y las recientes resoluciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y del Consejo de Derechos Humanos».

Los diputados sandinistas y sus aliados aprobaron este martes una reforma de la ley electoral que termina con la fórmula de la «observación electoral» internacional y la sustituye por la figura limitada del «acompañamiento», impide la concurrencia de candidatos que aplaudan las sanciones internacionales contra el presidente Daniel Ortega y sus allegados, limita la financiación electoral y restringe derechos constitucionales.

En sus observaciones sobre las elecciones de 2011, en las que Ortega fue reelegido por primera vez desde su retorno al poder, la UE hizo ver que existía «un Consejo Electoral muy poco independiente y ecuánime, que no ha cumplido con su deber de transparencia y colaboración con todos los partidos«.

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos dijo a través de un tuit que su país «y la comunidad internacional están alarmados por la decisión del gobierno de Ortega de ignorar el llamado del pueblo de Nicaragua de hacer reformas electorales significativas. El apoyo a la democracia significa realizar elecciones libres y justas».

Este mismo jueves la OEA declaró su «extrema preocupación» por las decisiones de la Asamblea Nacional nicaragüense, y opinó que estas le dan «claramente una ventaja absoluta al partido oficial», el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

«Estas decisiones no son el resultado del diálogo entre el Gobierno y los grupos de oposición, que la UE ha pedido repetidamente. Constituyen un paso más hacia una solución inclusiva, democrática y pacífica a la actual crisis política de Nicaragua», sostuvo el organismo de Europa.

Las reformas de ley y reacciones de la comunidad internacional también se dan en el marco de una crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua desde abril 2018, cuando manifestaciones antigubernamentales fueron acalladas con ataques armados de policías y civiles que dejaron cientos de muertos, presos políticos y desaparecidos.