Cuba sale a la calle en una protesta inédita y el gobierno llama al enfrentamiento civil

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Miles de personas salieron este domingo a las calles de numerosos municipios en once provincias de la isla en inéditas protestas contra el Gobierno.

Las protestas tienen su origen inmediato en la negativa del gobierno a pedir auxilio internacional para paliar la dramática escasez de alimentos y medicinas que sufren los cubanos, máxime en el contexto de la crisis sanitaria  generada por el Covid19 que azota al país.

Las protestas comenzaron en el municipio de San Antonio de los Baños, situado a unos 33 kilómetros al suroeste de La Habana y con unos 50.000 habitantes.

Con gritos como «Patria y vida» (una réplica al célebre «patria o muerte» de los castristas en el poder)  «¡Abajo la dictadura!» o «No tenemos miedo», los cubanos se han echado a las calles para protestar por las condiciones de vida a las que les ha abocado el régimen político.
En un vídeo que se propagó con gran velocidad por las redes sociales se pueden escuchar protestas e  insultos contra el presidente, Miguel Díaz-Canel.

Ante la inusual protesta pública, en la localidad de San Antonio se presentó en el propio Díaz-Canel, quien en un acto de respuesta celebrado en una plaza de esa ciudad con un grupo de partidarios lanzó una proclama en la que culpó al embargo de Estados Unidos contra la isla y llamó directamente al enfrentamiento civil.

El presidente de Cuba instó a sus partidarios a salir a las calles listos para el «combate», en un claro llamamiento al enfrentamiento civil entre cubanos, como respuesta a las protestas pacíficas y espontáneas surgidas este domingo contra su Gobierno en diferentes puntos del país.

Frente al hambre, represión. Frente a la pandemia, enfrentamiento civil. Esa parece ser la única receta aportada por el gobierno cubano para poner fina la calamitosa situación que atraviesa el pueblo.

En muy poco tiempo, como un reguero de pólvora, las manifestaciones se fueron extendiendo a La Habana, Guantánamo, Malecón, San José, Regla, Artemisa, Mayabeque, Villa Clara, Camagüey, Holguín, Granma, Santiago de Cuba, Matanzas… Un sin fin de protestas que también se produjeron en el exilio, sobre todo en Miami, aunque también en España, Perú o Argentina.

Ayer domingo el régimen comenzó a responder con despliegues policiales, registros domiciliarios, detenciones, que pronto provocaron denuncias por la violencia esgrimida por los agentes. Al parecer, se produjeron bastantes detenciones después de que la gente se enfrentara a las fuerzas de seguridad con machetes y piedras. El servicio de Internet fue rápidamente cortado por las autoridades para que no pudiera trascender fuera de las fronteras lo que estaba ocurriendo en la isla.

Esta es la protesta antigubernamental más importante desde el llamado ‘maleconazo’, cuando en agosto de 1994 decenas de miles personas salieron a las calles de La Habana y no se retiraron hasta que se personó Fidel Castro. Pero ahora hay un elemento diferenciado: nadie en el régimen es capaz de detener el malestar de los cubanos.

La organización Amnistía Internacional informa que las protestas han sido reprimidas por la policía, con personas heridas, amenazas y detenciones arbitrarias. Se mantiene una fuerte presencia militar en las calles y Cuba vivir un ambiente de permanente represión y caza de brujas.

La situación es especialmente tensa en la provincia turística de Matanzas, ubicada a unos cien kilómetros al este de La Habana, donde el alto número de contagios ha colapsado los servicios de salud.

Se han multiplicado las voces opositoras pidiendo establecer «un corredor humanitario», iniciativa que el Gobierno ha descartado. «Los conceptos ligados a corredor humanitario y ayuda humanitaria están asociados a zonas en conflicto y no se aplican a Cuba», afirmó en conferencia de prensa el director de Asuntos Consulares y Atención a Cubanos Residentes en el Exterior de la cancillería cubana, Ernesto Soberón.