Tabernarios

«Litoral» rinde homenaje a los bares, templos modernos que curan los males

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Los bares y cafés, esos templos modernos capaces de curar casi todos los males, son los protagonistas del último número de la revista «Litoral», que ha querido rendirles homenaje después de haber pasado estos establecimientos por su momento más triste al quedar vacíos por la pandemia.

«Siempre tenemos un listado de temas pendientes, en el que estaban los bares y cafés. Ahora era el momento oportuno, porque los bares lo estaban pasando mal, y queríamos hacer un canto a este lugar de libertad», afirma en una entrevista con Efe Lorenzo Saval, director de «Litoral», que esta semana ha sido galardonada con el Premio Nacional al Fomento de la Lectura 2021, concedido por el Ministerio de Cultura.

A ello se une que se trata de un tema «rico en ilustraciones, en poesía y en temáticas» y el deseo de hacer «algo un poco más lúdico» después del anterior número, «Mundo sensible», un alegato en defensa del medio ambiente y del planeta.

Como en cada entrega de «Litoral», se abarca todo, y en este caso está la tipología completa de establecimientos, «los portuarios, los de carretera, los cafés cantantes, los antros de la música o los clubes de jazz», apunta un Saval que confiesa que él no es «muy de bares» y prefiere «beber en las casas», porque, «como decía Jack Kerouac, nunca hay que emborracharse fuera de casa», recuerda.

Son los bares, como resalta en el editorial, «templos donde los hombres pueden orar a su manera, aprender o curarse de los males del mundo, unos templos sin columnas que se sostienen solo por el líquido de sus botellas, por voces y ensoñaciones donde la realidad tiene a veces una arquitectura mucho más verdadera que la que nos sujeta por dentro».

Además, han sido espacios que han dado cobijo a la creación artística y literaria, como en el caso del argentino Julio Cortázar, que escribía en un bar, mientras que Pedro Garfias «pagaba los cafés en los bares con poemas», apunta Saval.

En las páginas de este «Litoral» están el cubano Nicolás Guillén, que en un poema confesó que amaba «los bares y tabernas junto al mar, donde la gente charla y bebe solo por beber y charlar», o el francés Charles Baudelaire, quien proclamó que «hay que estar siempre borracho» porque «todo consiste en eso: es la única cuestión».

«Para no sentir la carga horrible del tiempo, que os rompe los hombros y os inclina hacia el suelo, tenéis que embriagaros sin tregua. Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis. Pero embriagaos», añadió Baudelaire.

En la misma línea, Charles Bukowsky aseveró que «si sucede algo malo bebes para olvidarlo, si sucede algo bueno bebes para celebrarlo, y si no sucede nada bebes para que suceda».

«Me gustaría ser todo de vino y beberme yo mismo», admitió por su parte Federico García Lorca, mientras que la nicaragüense Gioconda Belli escribió: «Después de todo, el alma, afortunadamente, es como el vino. Que me beba quien me ame, que me saboree».

La publicación de este número de «Litoral» coincide con el anuncio este jueves de la concesión del Premio Nacional al Fomento de la Lectura, un reconocimiento a más de noventa años de trayectoria desde la fundación de la revista en 1926 que Saval agradece especialmente por ensalzar esa labor de fomentar la lectura.

«Cuando hicimos el número dedicado a los trenes, recibíamos cartas de maquinistas y ferroviarios que nos decían que lo habían leído, y cuando hicimos el de la locura, nos escribían psiquiatras y psicólogos. La revista ayuda a fomentar la lectura en círculos que no acostumbran a leer poesía o a comprar libros», apunta Saval.

«Los premios te refuerzan, te fortalecen y te muestran que ha valido la pena», señala el director de «Litoral» después de unos años y unos últimos meses en los que la revista se ha «mantenido de pie» pese a las sucesivas crisis económicas y la pandemia.

Y como el barco de «Litoral» nunca para, su capitán ya trabaja en el siguiente número, que avanza que estará dedicado a «La felicidad» y se publicará a finales de 2021, en un momento que espera que sea ya de feliz reencuentro tras las distancias obligadas por la pandemia.