Tiranía en Nicaragua

Daniel Ortega detiene a un tercer líder opositor y rival electoral

|

En una nueva embestida contra la oposición en Nicaragua, el régimen dictatorial del sandinista Daniel Ortega detuvo este martes al dirigente opositor y candidato presidencial Félix Maradiaga Blandon. El tercero en una semana. 

La Policía Nacional informó que Maradiaga Blandon fue acusado de “desestabilización”, “proponer bloqueos económicos”,aplaudir la imposición de sanciones contra Nicaragua” y “lesionar los intereses supremos de la nación”.

Maradiaga, un académico y activista, fue detenido después de comparecer a declarar ante la Fiscalía, donde le confirmaron que le habían abierto una investigación por “incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos”, por lo que, según dijo a los periodistas, estaba preparado para lo que viniera.

De esta forma, Maradiaga se convierte en el tercer aspirante a la Presidencia por la oposición investigado y detenido a falta de cinco meses para que se celebran las elecciones generales, en las que el dictador del país, el sandinista Daniel Ortega, busca una nueva reelección.

La primera detenida fue Cristina Chamorro, figura de la oposición con mayor probabilidad de ganar las presidenciales de noviembre próximo, y el segundo fue Arturo Cruz, que fue embajador en Estados Unidos del Gobierno de Ortega entre 2007 y 2009, momento en que presentó su dimisión.

En un comunicado, la Policía indicó que Maradiaga “está siendo investigado por realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía, y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos, pedir intervenciones militares, organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo y desestabilización”.

También por “proponer y gestionar bloqueos económicos, comerciales y de operaciones financieras en contra del país y sus instituciones, demandar, exaltar y aplaudir la imposición de sanciones contra el Estado de Nicaragua y sus ciudadanos, y lesionar los intereses supremos de la nación”.

Esos delitos están contemplados en la disparatada Ley de Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía y Autodeterminación para la Paz, casualmente aprobada por la Asamblea Nacional, de mayoría sandinista, en diciembre pasado.

El mes pasado, el parlamento de Nicaragua nombró a una mayoría de magistrados alineados con el sandinismo para el organismo electoral que supervisará las elecciones.

Desde entonces ha eliminado a dos partidos de la competencia electoral.

En diciembre, la legislatura aprobó una ley que, según los críticos, tiene como objetivo evitar que los políticos de la oposición se presenten a las elecciones.

Patrocinada por el izquierdista Ortega, prohíbe “a quienes piden, celebran y aplauden la imposición de sanciones contra el Estado nicaragüense”.

A este paso, las elecciones se celebrarán con un candidato único en representación de un partido único.