EDITORIAL

Deshacer Madrid para desmembrar España

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El gobierno más radical y extremo de la democracia española quiere ahora deshacer Madrid.

Este gobierno no será recordado por lo que hizo sino por lo mucho que destruyó y por el daño causado a España.

Es el gobierno bajo cuyo mandato más se ha atacado a la Monarquía parlamentaria, el gobierno que ha destruido la autonomía de la Abogacía del Estado, sometida por completo a su arbitrio; el gobierno que ha sometido la independencia de criterio de la Fiscalía; el gobierno que ha cerrado indebidamente el parlamento español, tal y como ha señalado recientemente en Tribunal Constitucional; el gobierno que ha deshecho las garantías jurídicas del Estado de Derecho mediante la utilización maliciosa del estado de alarma; el gobierno que ha emprendido un ataque sin precedentes contra la independencia del Poder Judicial, hasta el punto que el Consejo de Europa ha tenido que llamar la atención a Pedro Sánchez para escándalo político entre sus socios comunitarios.

Es Pedro Sánchez el hombre que ha entregado las llaves de la convivencia y del Estado a los enemigos del propio Estado: los separatistas de ERC; los herederos de ETA; los comunistas que quieren desmontar la Constitución.

Ahora le llega el turno al modelo territorial. Ximo Puig ya ha lanzado la liebre de la necesidad de sustituir el modelo territorial de la Constitución por otra cosa que nadie sabe bien en qué consiste y que llama estado federal (todo apunta a un modelo de república confederal de máxima debilidad para el sustrato español).

Por último, esta especie de terminator para la convivencia en España ha lanzado el proyecto de destruir Madrid, sacado las instituciones de la capital. Como Madrid le ha dado la espalda, quiere convertir la capital de España en una ciudad de provincias, pero Madrid es ya indestructible.

Sanchez sabe que con un Madrid fuerte como el actual, España es mucho menos vulnerable a sus caprichos de ludópata del poder.

Deconstruir Madrid para destruir España. Esa es la siguiente estación del proyecto que Sánchez ha construido junto a ERC, Bildu, PNV, Junts y Podemos.  No es un Frente Popular. No es ni siquiera un gobierno de izquierdas (la clase obrera no ha avanzado un solo paso bajo su mandato; las clases medias han sido sacrificadas; los oligarcas están más fuertes que nunca). Es un proyecto para deshacer España.