La autonomía de la Guinea española

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Tal día como hoy, 28 de noviembre de 1963, las Cortes aprobaban un estatuto de autonomía para Fernando Poo y Río Muni, las colonias de la Guinea española.

Porque hubo, en efecto, una Guinea española. Más exactamente: lo que España poseía era la isla de Fernando Poo, frente a la costa continental, en la corva atlántica de África, una vieja colonia portuguesa que había pasado a manos españolas a finales del XVIII y a la que nunca se había prestado gran atención. Fernando Poo gozaba de pésima fama; todos los intentos por establecer colonias habían fracasado por el sofocante clima tropical. Sin embargo, hubo un hombre que dedicó su vida a abrir aquellas selvas: el vitoriano Manuel Iradier, admirador del gran explorador Henry Morton Stanley. Iradier quería recorrer África de sur a norte e inscribir su nombre en la lista de los que en aquel momento, último tercio del XIX, pasmaban al mundo con sus proezas. Stanley le dijo que era demasiada empresa y que lo natural sería empezar por tierra española: la isla de Fernando Poo y, desde ahí, el interior de la costa guineana, que permanecía casi virgen. Iradier no lo dudó. El 16 de diciembre de 1874 emprende el viaje. Tiene 20 años. Se lleva a su mujer, Isabel Urquiola, y a la hermana de ésta, Juliana. Pronto nacerá además una niña: Isabela.

La epopeya de los Iradier en Guinea es asombrosa: recogen datos científicos, remontan el río Muni, estudian flora y fauna, levantan mapas, traban acuerdos con los nativos… Todo ello entre sufrimientos físicos atroces. Iradier sufrió 246 ataques de fiebre. Isabel, 37. Juliana, 16. La pequeña Isabela, 15. Uno de esos ataques se llevó a la niña en noviembre de 1876; su cuerpo descansa bajo un caobo en Santa Isabel. Los expedicionarios abandonaron la isla en 1877. Habían pasado en aquel lugar 834 días; Iradier había explorado 1.870 kilómetros de tierra desconocida. Cuando vuelva, en 1883, será en nombre de la Sociedad Española de Africanistas y Colonistas, y con una doble finalidad: científica y comercial. Los clanes de la etnia fang reciben al vitoriano en homenaje. Firman ciento una actas notariales de cesión de territorios. A finales de 1884, Iradier puede enviar a la Sociedad de Africanistas un telegrama impresionante: ha pactado con diez tribus y ha obtenido 14.000 kilómetros cuadrados de territorio. Ha conquistado un país sin pegar un solo tiro.

El Tratado de París de 1900 reconoció la soberanía española sobre Guinea ecuatorial, el País del Muni. Desde entonces fue tierra española. A la autonomía de 1963 le siguió la independencia en 1968: nació Guinea Ecuatorial. No puede decirse que desde entonces les haya ido mejor.

Otros hechos:

1504: El cortejo fúnebre de Isabel la Católica atraviesa Castilla en una impresionante atmósfera de duelo popular.

1921: José Ortega y Gasset publica “La rebelión de las masas”.

1936: Dentro de las matanzas de Paracuellos, en Madrid, es asesinado por milicianos del Frente Popular el dramaturgo Pedro Muñoz Seca.