Los mártires de Córdoba

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Tal día como hoy, 21 de noviembre del año 851, las autoridades islámicas de Córdoba ordenaron asesinar a las hermanas Nunila y Alodia. Su delito: ser cristianas y decirlo en público.

Nunila y Alodia fueron sólo dos entre los centenares de mártires de Córdoba. En la Córdoba musulmana, y a medida que se asentaba el poder omeya, la inspiración religiosa del poder político –inseparables en el islam- había cobrado cada vez mayor fuerza. Si alguna vez hubo algo parecido a cierta tolerancia –entre otras cosas, porque los mozárabes, es decir, los cristianos, seguían siendo abrumadora mayoría en Al-Ándalus-, cualquier indulgencia desapareció desde que llegaron a la capital los predicadores de la escuela malikí, una de las corrientes de interpretación jurídica del islam.

La vida de los cristianos bajo el yugo islámico, en efecto, nunca fue agradable. Conforme a su eufemístico estatuto de “dimíes”, es decir, “protegidos”, los cristianos podían seguir cultivando su religión, pero en condiciones muy duras de sumisión: había que pagar un impuesto especial para profesar la fe de Jesús, estaba prohibido hacer manifestación externa de la fe, estaba prohibido hacer apostolado, estaba prohibido discutir la inspiración divina de Mahoma y estaba prohibido incluso reparar los templos. Ante la opresión, muchos cristianos decidieron reafirmar públicamente su fe, aun sabiendo que eso les conduciría a la muerte. En 850 había sido decapitado el presbítero Perfecto. Indignados por la injusticia, medio centenar de notables cristianos de Córdoba –funcionarios, comerciantes, incluso soldados- se ofrecieron voluntariamente al martirio. En 851 fueron asesinados un laico y once monjes. Después de las hermanas Nunila y Alodia morirán martirizadas la virgen Flora y la monja María. Y será sólo el principio.

El emir Abderramán II, político de tacto, tratará de calmar las cosas convocando a los obispos cristianos, e incluso conseguirá de éstos que desaconsejen el martirio voluntario. Pero Abderramán muere en 852 y su hijo y heredero, Muhammad I, se entregará a un baño de sangre. El punto culminante será el asesinato del recién nombrado obispo de Toledo, Eulogio, ya en 859. Los mártires de Córdoba pasarán a la Historia como ejemplo supremo de la intolerancia musulmana.

Otros hechos:

1150: Muere en Lorca, Navarra, García Ramírez, rey de Pamplona desde 1134.

1561: El asiento de Potosí, después de un crecimiento espectacular por la actividad minera, recibe del rey Carlos I la condición de Villa Imperial.

1564: Legazpi zarpa desde México para conquistar las Islas Filipinas.

1848: Nace en Bilbao el industrial José Tartiere, creador de Santa Bárbara y principal promotor de la industrialización de Asturias. 

1852: Nace en Villarreal, Castellón, el guitarrista y compositor Francisco Tárrega.