Maura, un gigante entre enanos

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Tal día como hoy, 13 de diciembre de 1925, moría en su casa de Torrelodones, cerca de Madrid, el estadista Antonio Maura, cinco veces presidente del Gobierno, que fue uno de los nombres más importantes de la política española en el primer tercio del siglo XX y sin duda el principal referente de la derecha en ese periodo.

Antonio Maura y Montaner había nacido en Palma de Mallorca en 1853. Licenciado en Leyes y abogado de profesión, debutó en política con sólo 26 años, cuando fue elegido diputado por Palma en las filas liberales. Tuvo su primera cartera ministerial antes de cumplir los cuarenta años: fue la de Ultramar, dominada entonces por el problema cubano. Maura propuso una reforma que no fue aceptada y dimitió. Sagasta, que era el jefe de Gobierno, lo recolocó en la cartera de Justicia, donde Maura volvió a su proyecto cubano, que fue nuevamente desatendido. y dimitió otra vez. Volvería al Gobierno más tarde, ya no en el Partido Liberal, sino en las filas conservadoras, y con una idea que haría fortuna: impulsar una “revolución desde arriba” para sacar al país de su postración tras el desastre de 1898. Era una plasmación política del programa regeneracionista, empezando por el “descuaje” del caciquismo y la limitación del poder político de la oligarquía, aunque Maura siempre guardó distancias con la doctrina de esos autores.

Su retorno al Gobierno se produjo en 1902 como ministro del Interior (“Gobernación”, se llamaba entonces). Creó el Instituto Nacional de Previsión, precedente de la seguridad social, y organizó las elecciones de 1903, las más limpias de la Historia de España hasta entonces. Antonio Maura presidirá el Gobierno cinco veces entre 1904 y 1922, en cortas legislaturas que se vieron sistemáticamente bombardeadas por el propio rey Alfonso XIII, en palacio, y por la izquierda en la calle. El gran problema de los gobiernos de aquel tiempo era que el rey los nombraba en función de los equilibrios parlamentarios de los partidos del sistema, los cuales a su vez venían determinados por las influencias de las oligarquías (financieras, industriales, etc.) y por la propia camarilla del rey. Por eso los gabinetes duraban tan poco y por eso, en definitiva, fue imposible que sacaran adelante vastos programas de reforma. Maura lo vivió en carne propia durante veinte largos años.

Sin embargo, Antonio Maura nunca renunció a su idea de cambiar la forma de hacer política limpiando el viciado ambiente de la Restauración. Se retiró cerca de los setenta años, con la conciencia de haber trabajado por una España mejor.

Otros hechos:

1474: La princesa Isabel es coronada en Segovia como reina de Castilla: Isabel I.

1523: El conquistador Juan Rodríguez de Villafuerte llega a la bahía de Acapulco, que bautiza como Santa Lucía.

1527: La corona crea la Audiencia de México y pone al frente a Nuño Beltrán de Guzmán, que se manifestará como un pésimo juez.

1938: El Gobierno de Franco crea la Organización Nacional de Ciegos (ONCE).