El gobierno contraviene al P.E. e impide condenar en el Congreso el totalitarismo comunista

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La Comisión Constitucional del Congreso ha rechazado una iniciativa del PP con la que pretendía que el Gobierno de coalición que comparten el PSOE y Podemos condenase el «totalitarismo comunista», poniéndolo al mismo nivel que el «totalitarismo nazi», y que tenga en cuenta los pronunciamientos del Parlamento Europeo a la hora de aplicar políticas de memoria histórica y de relacionarse con «los herederos de ETA».

El objetivo de la iniciativa, que ha sido respaldada por Vox, Ciudadanos y Unión del Pueblo Navarro, era que el Congreso instase al Ejecutivo a proceder a esa condena suscribiendo la resolución que, sobre esta cuestión, aprobó el Parlamento Europeo en septiembre de 2019.

Aquel texto, que se aprobó por con 535 votos a favor, 66 en contra y 52 abstenciones, defiende que, mientras los crímenes nazis fueron evaluados y castigados en los juicios de Nuremberg, todavía sigue «existiendo la necesidad urgente de sensibilizar sobre los crímenes perpetrados por el estalinismo y otras dictaduras, evaluarlos moral y jurídicamente, y llevar a cabo investigaciones judiciales sobre ellos».

En su iniciativa el PP destacaba como histórica la resolución porque «corrige definitivamente la diferenciación que algunas instituciones y líderes europeos han realizado tradicionalmente entre unos totalitarismos y otros», «justificando u olvidando» a los comunistas.

El objetivo de los ‘populares’ era que se tuviera en cuenta este enfoque en el desarrollo de las políticas de Memoria Democrática, en especial en la norma que ampliará la vigente Ley de Memoria Histórica y que se hiciera también extensivo «al tratamiento que se le da a la banda terrorista ETA y a sus herederos políticos» por estar, sostiene, «inspirados en buena medida por el comunismo».

A este respecto, el diputado del PNV, Mikel Legarda, ha osado señalar que una cosa es una banda criminal, como fue ETA, y otra un régimen totalitario, quizás porque el democristiano diputado de la burguesía nacionalista vasca olvide -intencionadamente, sin duda- que ETA fue una organización comunista totalitaria y que el totalitarismo comunista es siempre criminal.

También ha habido varias alusiones al franquismo y a la lucha del PCE en la clandestinidad contra la dictadura, entre ellas la del actual general de este partido y diputado de Unidas Podemos, Enrique Santiago, acérrimo defensor de la dictadura del proletariado.

Desde Vox, su diputado Francisco José Contreras ha celebrado la «beligerancia anticomunista» del PP, pero le ha avisado de que, para que resulte «creíble» y para actuar con «coherencia» debería empezar por rescindir el acuerdo de cooperación que tiene con el Partido Comunista Chino, firmado por la secretaria general del partido María Dolores de Cospedal, que recibió al máximo dirigente militar de la siniestra dictadura comunista china en la calle Génova y luego, en un extraño y opaco viaje, acompañada de González Pons, le devolvió la visita al partido comunista del gigante asiático, uno de los partidos comunistas del mundo con mayor numero de violaciones de derechos humanos desde su fundación hasta la actualidad (hubo quien señaló intereses comerciales ocultos en aquella extraña y siniestra expedición).