Ya no cuela

El gran juego. Por Carlos Esteban

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Una de las confusiones que nos paralizan y nos abocan a la derrota es la que se resume en la frase autocomplaciente de “nosotros somos mejores” o “no nos vamos a rebajar”, la idea de que jugamos con nuestras reglas al juego al que siempre ganan con la suyas.

Dicho de otro modo, que imitarles es acabar siendo como ellos.

La confusión surge de que eso es cierto según lo que se imite. Si se imitan los fines, es evidente. Pero si se imitan medios y estrategias, no, al contrario. En una guerra, el bando que va perdiendo haría bien copiando las estrategias del enemigo triunfador y replicando su armamento, porque nada de eso le hace similar, en lo importante, al enemigo.

La derecha no quiere mancharse, y eso es fatal cuando el juego es la lucha en el barro.