El juez pregunta a Fiscalía si reabre Kitchen tras los audios sobre Cospedal

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El juez Manuel García Castellón ha pedido a la Fiscalía que informe sobre la petición del PSOE de reabrir el caso Kitchen, sobre el supuesto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas, tras la aparición de nuevas conversaciones entre el excomisario Villarejo y la ex secretaria general del partido María Dolores de Cospedal.

Tras recibir la petición de esta acusación popular, el magistrado de la Audiencia Nacional ha dictado una providencia, a la que ha tenido acceso Efe, en la que se dirige a la Fiscalía Anticorrupción para que «manifieste lo que a su derecho convenga».

Una vez tenga encima de la mesa el informe de los fiscales del caso, el juez «acordará lo que proceda».

El PSOE solicitó la semana pasada la reapertura de este procedimiento -del que el juez y la Audiencia Nacional exoneraron a Cospedal- tras la publicación por El País de una serie de audios que registran conversaciones entre la ex secretaria general del PP y José Manuel Villarejo en 2013 -una de ellas hablando de que «lo de la libretita (de Bárcenas) mejor sería poderlo parar».

La acusación cree que de estas conversaciones se «deduce claramente que Cospedal ya fuera de manera directa o a través de su ayudante, recibía puntualmente información sobre la evolución de Gürtel», y sostiene que «aportan nuevos indicios que contradicen la limitación de la trama al Ministerio del Interior».

Tras la publicación de las conversaciones, fuentes jurídicas consultadas por Efe se mostraron muy escépticas sobre la posibilidad de que estos audios puedan sortear los márgenes que puso la sección tercera de lo Penal cuando rechazó continuar con esta línea de investigación, la de la rama política del caso Kitchen, que tanto la Fiscalía como las acusaciones populares abogaban por investigar.

Este tribunal concluyó hace un mes que no había indicios suficientes para procesar a la exnúmero dos del PP por esta supuesta operación de espionaje parapolicial al extesorero Luis Bárcenas urdida desde el Ministerio del Interior en 2013 para hacerse con información comprometedora para dirigentes del partido.

Por este presunto espionaje están procesados el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz; su exsecretario de Estado Francisco Martínez; el exnúmero dos de la Policía Eugenio Pino y otros altos cargos policiales, además del propio Villarejo y quien fuese chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, pieza clave en la trama al haber actuado supuestamente como confidente.