El Libro Negro de la Nueva Izquierda: por qué la ideología transgénero es de izquierdas

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«El libro Negro de la Nueva izquierda. Ideología de género o subversión cultural», fue escrito y publicado en 2017 por Nicolás Márquez y Agustín Laje, y fue la primera obra en cuestionar los dogmas del nuevo progresismo neomarxista que busca destruir la cultura occidental para, sobre sus escombros, reproducir el paraíso que muchos dieron por muerto.

Tras la caída formal de la Unión Soviética en 1992, muchos pensaron que la utopía colectivista había perdido para siempre. Pocos años después, bajo nuevas banderas, el marxismo cultural pasó a dominar la agenda política occidental y a operar un cambio en la psicología colectiva cuyas consecuencias están todavía por calibrar.

Los viejos principios socialistas de lucha de clases, materialismo dialéctico, revolución proletaria o la violencia guerrillera, fueron reemplazados por un nuevo constructo de difícil digestión intelectual pero de alto impacto sentimental, con ingredientes como el indigenismo,  el animalismo, el climatismo, el veganismo, el diversismo y sobre todo la ideología de género, que los autores definen como «una suerte de pornomarxismo pansexual, impulsor del feminismo radical, el homosexualismo ideológico, la pedofilia como «alternativa», el aborto como «libre disposición del cuerpo» y todo tipo de hábitos con los que combatir la tradición hetero-capitalista».

La nueva izquierda se rearmó de minorías que nada tenían que ver entre sí -salvo el mero hecho de ser minoritarias, cuando no marginales- para tomar el mundo de la cultura, dominar la academia, hegemonizar la literatura, monopolizar las artes, manipular el lenguaje, modificar hábitos y tomar los medios de comunicación. La vanguardia revolucionaria del proletariado fue finalmente sustituida por la acción de esos grupos.

El diagnóstico del Libro Negro de la Nueva Izquierda no ha hecho más que confirmarse.

LIBRODELAJE

Extraemos para el lector de RG algunos párrafos del libro.

– Página 19 : “la izquierda no sólo se apoderó políticamente de gran parte de Latinoamérica sino lo que es muchísimo más grave: hegemonizó las aulas, las cátedras, las letras, las artes, la comunicación, el periodismo y, en suma, secuestró la cultura y con ello modificó en mucho la mentalidad de la opinión pública: la revolución dejó de expropiar cuentas bancarias para expropiar la manera de pensar”.

– Página 28 : “constituirá el final de la historia, el advenimiento del paraíso comunista: la sociedad sin clases, sin política, sin Estado, sin religión”.

– Página 39: “la izquierda debe crear una ideología en la cual estas fuerzas puedan identificarse y unirse en una causa común; la nueva izquierda debe ser el pegamento que unifique, invente y potencie a todos los pequeños conflictos sociales, aunque estos no revistan naturaleza económica”.

– Página 67: “volviendo a la URSS, la legislación y los esfuerzos del Estado soviético en materia sexual durante el período leninista, especialmente durante la década del ’20, se resumieron en la destrucción de la familia. (…) ¿Y por qué el comunismo se empeña en tal cosa? Por una sencilla razón: la institución familiar supone un resguardo del individuo y sus relaciones más próximas frente a la intromisión del Estado. (…). En efecto, la familia educa a los hijos, reproduce tradiciones, mantiene creencias y valores al margen del dirigismo de los mandones de turno. La familia es, en una palabra, el núcleo de la sociedad civil, y la sociedad civil constituye la dimensión que resulta absorbida en regímenes totalitarios por la política, donde ésta lo invade todo”.

– Página 88: “los enemigos del capitalismo y la sociedad abierta deben enfocarse en destruir a la familia: para destruir el orden y la calma que ella proporciona; para destruir la fuerza de trabajo que ella engendra para el mercado; para cortar en seco la socialización que ella logra en valores tales como la libertad y el respeto por el valor de los individuos.  (…) El resultado de ello no puede ser jamás de liberación sino, al contrario, de inescrutable opresión y explotación, de cuya realidad dieron cuenta los experimentos comunistas del Siglo XX, sus genocidios, hambrunas y campos de concentración”.

– Página 95: “es la biología la que dicta las condiciones bajo las cuales la humanidad en cuanto tal puede ser reproducida.”

– Página 159: “el Código Penal Soviético… penó la homosexualidad en su artículo 121 con al menos de cinco años de confinamiento en los Gulags: entre 1934 y 1980 fueron condenados cerca de cincuenta mil homosexuales.”

–  Página 161: “para que se diseñara a partir de 1959 aquello que fue el tristemente célebre campo de concentración para castigo de sodomitas situado en la península de Guanacahabibes.

– Página 194: “Pero el sexo no se cambia jamás en la vida y en todo caso, a lo que un travesti puede aspirar es a someterse quirúrgicamente a la autoagresión corporal consistente en amputarse los genitales, pero esta insana decisión de arrancarse la entrepierna en modo alguno implica que el mutilado varón deje de ser varón: nació varón y morirá varón con o sin tijerazo.”

– Página 207: “El matrimonio en su concepción heterosexual no constituye una institución importante por mera imposición cultural sino porque de dicha unión deriva la procreación de la especie y de ella depende la mismísima supervivencia de la humanidad, nada menos.”

– Página 207: “En conclusión la ideología de género con sus distintas caretas y variantes es una de las fachadas visibles de la revolución cultural izquierdista”.