Opacidad en las negociaciones con EEUU

El Gobierno mueve la cuestión del Sahara

|

¿A que compromisos llegó Albares con Blinken sobre el futuro del Sahara?

El Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, abordó la situación en el Sahara con el secretario de Estado de Estados Unidos, Anthony Blinken, la semana pasada.

Como es bien conocido, el giro de los EE.UU. operado bajo la presidencia de Donald Trump en la cuestión de la antigua colonia española, se ha consolidado con la Administración de Joe Biden. Marruecos se ha convertido, en el marco de los Acuerdos de Abraham, en el más importante aliado militar de los norteamericanos en la región.  En el marco de esa nueva relación, los EE.UU. cambiaron su posición sobre la situación y el futuro del Sahara y reconocieron el derecho de Marruecos a incorporar a la vieja colonia española a su ámbito de soberanía.

Gesto del Rey Felipe VI

De todo eso se trató en la reunión entre Albares y Blinken, casi coincidente en el tiempo con la visita de Felipe VI al stand de Marruecos en FITUR, que los medios interpretaron -alentados desde el ministerio de exteriores y la Moncloa- como un gesto de amistad hacia el reino de Marruecos que, sin embargo, sigue sin ordenar el regreso de su embajadora a Madrid (en la última recepción del Rey al Cuerpo Diplomático, su ausencia fue clamorosa). No hay gestos de correspondencia por parte marroquí, quizás porque el apoyo norteamericano les de sobradas esperanzas en la culminación de sus pretensiones territoriales y políticas sobre el Sahara.

En un gesto más por parte española, el ministro Albares tiene previsto mantener un almuerzo de trabajo este viernes con el enviado especial del secretario general de Naciones Unidas para el Sahara, Stafan de Mistura, quien acaba de concluir su primera gira de toma de contacto por la región.

Según Albares, el interés de España en resolver la cuestión se demuestra con el hecho de que De Mistura ha realizado su viaje a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Española que el Gobierno ha puesto a su disposición.

Declaraciones de Albares

En un nuevo gesto, que muchos califican de excesivo e innecesario, del ministro de Asuntos Exteriores español, este ha declarado hoy mismo que “es necesario políticamente” y por una cuestión de “imperativo moral” resolver el conflicto del Sahara Occidental, que empieza a ser un “conflicto olvidado”, ha advertido.

“Hay que intentar encontrar solución a un conflicto que dura décadas, que empieza a ser no un conflicto congelado sino olvidado” y que mantiene a miles de personas “sin ninguna esperanza”, ha subrayado en su intervención en un desayuno informativo.

“España lo que quiere es desbloquear ese conflicto y ofrecer una esperanza a miles y miles de personas que lo están esperando, porque es necesario políticamente y también es un imperativo moral”, ha remarcado.

Preguntado por si el Gobierno estaría dispuesto a modular la posición española sobre el Sahara para facilitar la solución del conflicto y el restablecimiento de las relaciones con Marruecos, Albares ha asegurado que lo que busca es “una solución política, mutuamente aceptable” y en el marco de la ONU. A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Además, ha añadido que en el seno de la ONU, hay numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad que ofrecen “pistas sobre esfuerzos serios y creíbles” sobre cómo resolver la situación, “pero son las partes quienes deben hablar”, ha zanjado. Lo que no ha aclarado Albares es cuál es el punto de destino hacia el que conducen dichas «pistas».