El nuevo escenario de la política española en 7 puntos

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Los resultados de la Comunidad de Madrid, que son inapelables, suponen no solo un cambio del escenario político en la región sino también una patada al tablero de la política española. Son muchas las cosas que desde anoche van a ser diferentes. Aparecen tensiones que estaban soterradas y rivalidades que antes no existían. Surgen liderazgos. Se abren crisis internas. Los espacios políticos se vuelven a definir. Estos son algunos de los nuevos factores de la nueva fase política que comenzó anoche.

1.- Crisis en el PSOE de Madrid. El sorpasso en numero de votos de Mas Madrid al PSOE va a tener consecuencias internas en el partido socialista que, además de resolver disensiones internas, se verá forzado a cambiar de estrategia frente al partido que le disputa su electorado. Sánchez y el aparato mediático afín comenzarán a tratar a los de Errejón de otra manera. Tras el inmenso error de campaña de haber hecho seguidismo de Iglesias y de Mónica García, a Pedro Sánchez no le queda más remedio que distanciarse visiblemente de esa izquierda. Solo si lo hace, podrá recuperar su espacio electoral. La Federación Socialista Madrileña, de tradición cainita, ingobernable, llena de banderías y de vendettas, muy bragada en luchas intestinas, está afilando ya los cuchillos en busca de responsabilidades. Moncloa impuso el candidato, impuso la estrategia, impuso los mensajes. Impuso la derrota. Sánchez y Redondo son los responsables de la hecatombe del PSOE en Madrid, y la Federación Socialista Madrileña, que ha sido la gran sacrificada, está planificando la revuelta.

2.- Crisis del PSOE en Andalucía. Pedro Sánchez ha estado avanzando en los últimos meses en la «toma de Andalucía» mediante el desplazamiento de Susana Díaz y su sustitución por Juan Espadas, el actual alcalde de Sevilla. El doble fiasco de la moción de censura en Murcia y de las derrota electoral en Madrid, debilita enormemente la posición de Sánchez, que ya es visto como un pirómano al que se le ha terminado la Baraka. Susana Díaz tiene hoy muchos más leales que ayer. Su renovada fortaleza paraliza la jugada de Pedro Sánchez, que está para poca mudanza.

3.- Crisis de Ivan Redondo. La campaña de Madrid ha sido dirigida desde Moncloa, con desprecio absoluto hacia Ferraz. Como tantas veces en política, las estructuras de gobierno han sustituido a las de partido y al final han provocado su derrota. Hoy, en Ferraz, todos miran hacia Iván Redondo, que además no es militante del PSOE y trabajó para el PP. Veremos si la confianza ciega de Pedro Sanchez en él se mantiene. En todo caso, Sánchez tiene un problema en Ferraz por haber sustituido al aparato del partido por su jefe de gabinete. Sánchez, superviviente, le sacrificará antes o después, y Redondo lo sabe.

4.- Nueva correlación de fuerzas en el PP. El PP llegó a estas elecciones madrileñas al borde del colapso. Tas los catastróficos resultados del País Vasco y de Cataluña, estaba a punto de perder Murcia -salvado in extremis- y Madrid. La iniciativa de Ayuso de convocar elecciones anticipadas cogió a todos por sorpresa y, pese a las reticencias de algunos importantes barones nacionales y genoveses, la presidente madrileña impuso su criterio. Hoy, con este éxito sin precedentes en su haber, se inicia un liderazgo interno de Ayuso que antes era inexistente. No va a disputar, en ningún caso, el sitio a Pablo Casado. Se lo va a disputar a los barones. Lo que diga la renovada lideresa tendrá, al menos, el mismo peso que lo que opine Nuñez Feijoó o Moreno Bonilla, y mucho más que un Mañueco en franco retroceso. También Martínez-Almeida sube enteros dentro del PP.

5.- Desaparición de Podemos, crisis personal y judicial de Iglesias. La derrota sin paliativos del bolivariano, que además abandona la política como el personaje más odiado por la derecha, el centro y la izquierda, no solo va a ser una salida de la política. El personaje político que el propio Pablo Iglesias ha hecho de sí mismo, le va a perseguir fuera de la política. Es difícil que pueda huir, como pretende, de sí mismo. Su debilidad he hará mucho más vulnerable. Sin la protección mediática y política de Pedro Sánchez, su futuro puede ser tan trágico como el efecto que él mismo provocó en la política española. Sin las ayudas fiscales, judiciales, policiales etc, el futuro de Pablo Iglesias no es nada halagüeño. El ex líder de Podemos se enfrenta ahora a una cadena de procesos judiciales sin aforamiento alguno. Hay, además, intereses que confluyen en su contra. Veremos, por si fuera poco, cómo se materializan todas las venganzas contra él. A eso se añade su incierto futuro personal. Iglesias recogerá las tempestades de todos los vientos que previamente sembró.

6.- Guerra del PSOE y Mas Madrid por el mismo electorado. El sorpasso al PSOE por parte de Más Madrid, con una candidata desconocida, es el pistoletazo de salida de una guerra sin cuartel entre las dos organizaciones políticas, que se disputan inevitablemente el mismo electorado. Veremos hasta qué punto la potencia mediática del PSOE y de Pedro Sánchez convierte a los de Errejón en una burbuja político, o no. Hay muchos intereses económicos en juego. Si el PSOE no gana esa batalla, iniciará la senda de su propia desaparición. Los socialistas se juegan mucho más que la pérdida del poder.

7.- Vox aguanta y se hace estable e imprescindible. Los resultados de Vox en Madrid son considerablemente buenos. Avanza en votos y escaños, y resiste la avalancha de Isabel Díaz Ayuso. Vox ha demostrado tener un suelo electoral de enorme fortaleza y fidelidad. Además, se convierte en socio imprescindible para que el PP conserve el gobierno, y ha contribuido notablemente a expulsar a Iglesias de la política española. Su resultado demuestra que el discurso de «que viene la ultra derecha»  y de la «alerta antifascista» es ridículo y no funciona. Madrid ha terminado de normalizar a Vox en el espectro político nacional. La proyección del binomio PP-Vox, con reparto de electorados, estrategias y de discursos, puede sin duda llevar al centro y a la derecha española al Gobierno del nación.