El Presidente del TC sostiene que el estado de alarma no suspendió derechos y fue proporcional

CORPME. Jornada registral de prevención de blanqueo de capitales.
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El presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, discrepa de la opinión mayoritaria del tribunal sobre la inconstitucionalidad del estado de alarma y sostiene que no se suprimió el derecho a la libre circulación y que las medidas adoptadas fueron proporcionales para el objetivo de salvar vidas.

Así consta en el voto particular firmado por González Rivas a la sentencia por la que se declararon inconstitucionales varios preceptos del primer estado de alarma, entre ellos el confinamiento domiciliario.

Medidas que -a juicio del presidente del tribunal- representaron «una contribución muy importante para evitar el contagio masivo de una enfermedad entonces desconocida y mortal».

El de González Rivas es uno de los cinco votos particulares a la sentencia, que fue aprobada por una exigua mayoría de 6 a 5.

El Constitucional ha difundido este lunes pasadas las 22 horas el contenido íntegro de la sentencia y los votos de Rivas, Cándido Conde-Pumpido, María Luisa Balaguer y Andrés Ollero a falta de que notifique el quinto, el de Juan Antonio Xiol.

A juicio del presidente del TC, la sentencia «debería de haber analizado si las restricciones a la libertad deambulatoria obedecían a finalidades legítimas y si se orientaban a ellas de una manera necesaria y proporcionada».

Así es como ocurrió, en opinión de González Rivas, quien -a diferencia de la posición mayoritaria- considera que no se produjo una suspensión de derechos fundamentales, no permitidas bajo el paraguas del estado de alarma, sino una limitación de los mismos.

Concluye que se trató de medidas «constitucionalmente admisibles», al no suprimir el derecho a circular, sino limitarlo temporalmente, y fueron «proporcionales en la consecución del objetivo público que las justifica, máxime al tener en cuenta que la OMS, desde el primer momento (enero 2020) en una valoración científica y no política, consideró como factores decisivos de la difusión del virus la movilidad y los desplazamientos, así como las reuniones privadas en grupos acumulados».