El PSOE exige a Monseñor Reig Pla que rectifique por su artículo sobre la eutanasia

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«Esta es la hora en la que vuelven los «bárbaros» que, embriagados de poder, no saben sostener la casa común, el hogar familiar que ha significado y significa España», así comenzaba el artículo de Monseñor Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares, publicado la pasada semana en Infocatólica con motivo de la aprobación de la ley de eutanasia.

España, un campo de exterminio

«Avanzada la llamada transición política, y con una Constitución española llena de ambigüedades, las fuerzas laicistas unidas a las fuerzas políticas partidarias de la relativización cultural, moral y religiosa de nuestro pueblo, han conseguido, –con la aprobación de leyes que permiten destruir la vida por nacer, tanto en el seno materno como en los laboratorios, y ahora con la aprobación de la Ley de la eutanasia– convertir a España en un «campo de exterminio»«, rezaba el artículo.

«Además de otras propuestas leyes permisivas anunciadas por distintos ministerios, la puntilla final a la libertad de conciencia y a la dignidad de toda vida humana, la han puesto la nueva ley de educación (2020) y la ley de la eutanasia (2021). Con ello las fuerzas globalistas, los lobbies financieros, sus terminales eutanásicas y el laicismo militante pueden darse por vencedores ante un pueblo anestesiado por los medios de comunicación, la fuerte ingeniería social desarrollada con la perversión del lenguaje, un Tribunal constitucional atrapado por el positivismo jurídico y que deja en desamparo lo que naturalmente constituye lo «específicamente humano»: la dignidad y el carácter sagrado de la vida, la diferenciación varón -mujer como riqueza de patrimonio de la humanidad, el bien del matrimonio abierto a la vida y la función social de la familia como pilares que sostienen una sociedad estable y con un horizonte de fraternidad», añadía Reig Pla.

El PSOE le pide que rectifique y «deje de proferir sus ya demasiado habituales exabruptos verbales»

Ante tales palabras, tan duras como ciertas, el PSOE de Alcalá de Henares ha reaccionado, y no de buena manera: lo acusa de dividir a la sociedad y le exige que rectifique.

«Exigimos que el obispo rectifique y pida perdón por sus inaceptables declaraciones, y le rogamos que deje de proferir sus ya demasiado habituales exabruptos verbales».

Tacha además las palabras del Obispo de «lamentables», acusándole de ir en contra de la concordia de la fe cristiana: «el PSOE de Alcalá de Henares quiere mediante el presente comunicado, expresar el absoluto rechazo que nos provocan las lamentables declaraciones del obispo Reig Pla, que lejos de avanzar y profundizar en la concordia que predica la fe cristiana, parece una vez más empeñado en polemizar, polarizar y dividir a nuestra sociedad, que vive en una democracia plena en la que las leyes son propuestas, debatidas y aprobadas en las Cortes Generales, en representación de la soberanía nacional«.

Los socialistas han aprovechado su comunicado para legitimar su nueva ley, ya publicada en el Boletín Oficial del Estado, y que entrará en vigor en el mes de junio, convirtiendo a los médicos en verdugos.

«La recientemente aprobada Ley de Eutanasia evitará el sufrimiento innecesario y proporcionará una muerte digna a toda persona que así lo desee y manifieste libremente», defiende la rama socialista de Alcalá de Henares.

«Por todo ello exigimos al obispo Reig Pla, que pida disculpas y se retracte de sus palabras, así como que deje de proferir los exabruptos verbales con los que ya con demasiada asiduidad nos avergüenza a todas las alcalaínas y alcalaínos«.

Mons. Reig Pla se reafirma en lo escrito

¿Acaso basta con un comunicado faltoso para amedrentar a quien defiende la verdad? «La Verdad os hará libres» es también una premisa de esa fe cristiana que los socialistas parecen tan bien conocer apelando a la concordia.

Y eso es precisamente lo que le cuesta a Monseñor Reig Pla persecución y crítica. El obispado de Alcalá de Henares ha hecho pública su respuesta a la nota del PSOE, y en ella reitera que lo que el obispo critica es a conductas y leyes, nunca a personas.

«Respetar la Constitución Española no significa sacralizarla», ha recordado el obispado, explicando que la norma suprema consagra el derecho a la vida, pero de facto este derecho es irreal para los más indefensos, por ejemplo.

«Son muchos los años que el Obispo de la Diócesis soporta con paciencia acusaciones infundadas que no pueden encontrar fundamento en ninguno de sus escritos, homilías, etc.: “que es homófobo”; “que sueña en ver a todos los gais en el infierno”; “que no respeta a las mujeres”; “que cuando celebra a los mártires es un acto franquista”, etc. Son falsedades repetidas hasta la saciedad sin ninguna base. Es más, aprovechándose de estas mentiras, sin contrastar con el interesado, se produjo un acta de reprobación en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. El Obispo no manda a nadie al infierno. Es más nos confía a todos a la misericordia de Dios. Si utiliza la palabra “infierno” es porque este es el lenguaje de quienes describen situaciones de destrucción en algunos ambientes. Quien escucha a estas personas, sabe de primera mano los sufrimientos ocultos y la hipocresía que existe en estas cuestiones», sostiene la nota, que fue publicada ayer.

Y todo, refiriéndose a su objetivo final con todas sus palabras hacia las nuevas políticas: el deseo de que se haga de Alcalá de Henares «el pueblo de la vida».