El PSOE se lleva la Memoria Democrática hasta 1812

|

Al PSOE se le queda corto el franquismo, así se resume la nueva medida que pretenden impulsar. Y es que para la memoria democrática hará falta ahora mucha memoria, pues se remontará a la Constitución de 1812.

El próximo fin de semana, el PSOE celebrará en Valencia un congreso en el que votará su ponencia política. Una ponencia marco que ente sus objetivos, encuentra el de “impulsar la conmemoración y reivindicación de todos aquellos hechos, figuras e instituciones que han contribuido a fortalecer las libertades, los valores y las virtudes democráticas y sus ideales, las luchas por la igualdad y la justicia social desde la configuración de la primera Constitución de 1812 hasta nuestros días”.

Objetivo, muy ambicioso por cierto, que se pretenderá llevar a cabo con la Ley de Memoria Democrática. Y es que, continúa el documento, el PSOE no sólo impulsará esta ley, sino también un Centro de la Memoria Democrática destinado a dar visibilidad a las violaciones de derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y el franquismo, un Consejo de la Memoria Democrática, un órgano colegiado consultivo y de participación de las entidades memorialistas españolas, o un Consejo Territorial de Memoria Democrática.

Todos ellos, para lograr un único objetivo: establecer su propia verdad de la historia, eliminando cada símbolo o detalle que pudiese quedar de recuerdo del franquismo, para, finalmente, erradicar el fascismo como fin último del proyecto. Y la manera, según el partido socialista, debe ser lo más pedagógica posible. De hecho, la ponencia marco añade que “el carácter pedagógico que debe impregnar a la Memoria Democrática española tiene como pilares fundamentales la formación, docencia e investigación”.

Nada mejor que empezar por las generaciones más jóvenes para lograr el adoctrinamiento en materia de historia.

Para todo ello, el PSOE impulsará la actualización de los contenidos curriculares de memoria democrática en el último curso de primaria, la ESO y Bachillerato, su incorporación en los planes de formación inicial y permanente del profesorado y, ojo a esta última, su inclusión en los temarios de acceso a la función pública, como una suerte de selección de los futuros funcionarios.

“En democracia no caben víctimas de primera y de segunda” reza el documento, que parece olvidar que de su supuesta memoria democrática quedan excluidas las víctimas de la Segunda República. Pero no solo eso, sino que también se olvida de las alrededor de 2.000 personas asesinadas en las Checas durante la Guerra Civil.

Memoria republicana más que democrática, una memoria que precede otro objetivo socialista, no del pasado, sino del presente: terminar con la disidencia, silenciar a la oposición y establecer una única verdad, la suya.