Encuentran evidencias de delitos fiscales de Hunter Biden

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Los agentes federales que investigan a Hunter Biden, hijo del presidente estadounidense Joe Biden, creen que tienen evidencia de delitos fiscales y dependerá de un fiscal decidir si se presentan cargos, informó el jueves el diario The Washington Post, un jarro de agua fría a sólo un mes de las elecciones de medio término.

El periódico, citando a personas familiarizadas con el caso, señaló que los investigadores también creen que tienen evidencia suficiente para acusar al hijo de Biden de hacer una declaración falsa en relación con la compra de un arma.

Correspondería al fiscal federal en Delaware, designado por el expresidente Donald Trump, decidir si presenta cargos contra Biden, de 52 años.

Hunter Biden abogado y lobista, reconoció en un comunicado en diciembre de 2020 que sus asuntos fiscales estaban bajo investigación federal y negó haber actuado mal.

Entre 2014 y 2019, mientras su padre era vicepresidente, Hunter Biden se desempeñó principalmente en el directorio de Burisma, una compañía de gas ucraniana.

En 2019 Trump fue acusado por la Cámara de Representantes de Estados Unidos por tratar de presionar al presidente ucraniano Volodimir Zelenski para que desenterrara lo que, según él, era información comprometedora sobre Hunter Biden.

Según el Post, los agentes federales creen que han reunido pruebas suficientes para acusar a Hunter Biden de delitos fiscales y mentir sobre los documentos de compra de armas en 2018.

El periódico dijo que el fiscal general de la nación, Merrick Garland, ha dejado cualquier decisión sobre si los cargos deben presentarse en manos de David Weiss, el fiscal federal en Delaware, el estado natal de los Biden.

Como todo el mundo sabe, las locuras de Hunter Biden no son algo nuevo.

Realmente, son varias las ocasiones en las que Hunter no sólo se ha puesto a sí mismo en tela de juicio, sino que también ha despertado sospechas sobre el uso (y abuso) que hace de los puestos de su padre, tanto cuando era senador, luego vicepresidente y ahora Presidente.

Según diversos medios de prensa, ha recibido 1.000 millones de dólares en fondos a través de la controvertida firma de inversión BHR, cuya sede se encuentra, precisamente, en Pekín.

Aparte de eso, ha participado en pactos comerciales con China que “han servido a los intereses estratégicos del gobierno comunista y al ejército de ese país”, poniendo en un riesgo potencial la la seguridad de EEUU, de acuerdo con ‘The New York Post’.

Como ejemplos de esos acuerdos de inversión en los que -presumiblemente- Hunter participó, la propia fuente menciona a AVIC Auto, subsidiaria de la Aviation Industry Corp of China (fabricante de aviones para el ejército chino), y a Henniges Automotive (fabricante de piezas de auto y productos de uso civil-militar).

(*) Con información del Diario de las Américas