Francia investiga la responsabilidad

Entrada y registro a Edouard Phillipe y varios ex ministros por mala gestión del Covid

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En Francia Sí Se Puede.

La investigación judicial sobre la gestión de la crisis sanitaria por las autoridades francesas se tradujo esta mañana en entradas y registros por orden judicial. Los domicilios del ministro de Sanidad, Oliver Véran, de su antecesora, Agnès Buzyn, del director general de Sanidad, Jérôme Salomon, y del exprimer ministro, Édouard Philippe, han sido registrados por los gendarmes de la Oficina Central de Lucha contra los Daños Ambientales y de Salud Pública.

La Corte de la República, órgano competente para juzgar los actos de los miembros del Gobierno, inició en julio una investigación por un posible delito de “abstención de combatir un daño”.

De las 90 denuncias recibidas por el citado Tribunal contra miembros del gobierno por la gestión sanitaria del Covid19, sólo 9 fueron admitidas.

“Puesta en peligro de la vida ajena”, “homicidio involuntario” o “falta de asistencia a una persona en peligro”, fueron algunos de los argumentos de las denuncias presentadas a mediados de marzo.

Representantes del colectivo de personal sanitario C19 denunciaron ante el tribunal “la incoherencia de las medidas” decretadas por las autoridades francesas y “la falta de aplicación de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud” en plena pandemia.

Al parecer, miembros del gobierno fueron informados a tiempo sobre la situación sanitaria en China y su posible impacto en Francia. Sin embargo, no se tomamos medidas en Francia para prevenir la muerte, la enfermedad, el colapso del sistema y el desastre económico y social provocado.

El pasado 17 de septiembre, el colectivo Víctimas Coronavirus Francia presentó otra denuncia contra el actual primer ministro, Jean Castex, alegando que el Gobierno “navega a ciegas” frente a la epidemia.

El registro policial de los domicilios de los altos cargos llega cuando más de 20 millones de franceses afectados por el toque de queda, asimilan la nueva restricción que acabará con todo encuentro festivo o familiar  de carácter privado en París y en ocho ciudades más, que impedirá además pisar la calle a partir de las nueve de la noche pero no  para ir a clase o al trabajo. El toque de queda durará un mes : será posible acudir a un hospital o a una farmacia, ir y volver al trabajo, pasear a su mascota, visitar a un familiar dependiente, e ir y regresar de un aeropuerto o estación de tren. 12.000 policías serán desplegados para velar por el cumplimiento de la restricción. Bares y gimnasios continuarán cerrados. Salas de fiesta se verán obligadas cerrar durante mes y medio.

Los altos cargos objetivo de los registros se ven además señalados por las declaraciones que hizo el ex ministro Agnès Buzyn, una vez que había abandonado el cargo.

Buzyn lloró en el acto de traspaso de poderes a su sucesor, Olivier Véran. Todos pensaron que las lágrimas se debían al hecho mismo de  haber perdido la batalla política interna frente a su sucesor. No fue así. “Lloraba -declaró el propio ex ministro meses después- porque sabía que la ola del tsunami estaba delante nuestro. Me fui sabiendo que las elecciones no tendrían lugar…Deberíamos haber parado todo, fue una mascarada. La última semana fue una pesadilla. Tuve miedo en cada mitin…El 11 de enero envié al presidente una nota sobre la situación. El 30 de enero advertí a Edouard Philippe que, sin duda, no se podían mantener” (las elecciones) por la evolución de la pandemia y el riesgo de contagio masivo. El entonces primer ministro reconoció las advertencias realizadas por el ex ministro, a las que respondió: “Agnès Buzyn me dijo a finales de enero que si estábamos en el pico de la epidemia en el momento de las elecciones, sería difícil organizarlas. Pero, en aquel momento muchos médicos no estaban de acuerdo”.

A finales de febrero, el partido de Champions entre el Olympique de Lyon y la Juventus de Turín (donde el virus circulaba masivamente) se mantuvo, al parecer por decisión del propio Macron, pese a quienes reclamaban que se celebrara sin público o se impidiera el acceso a los aficionados italianos.

El 12 de marzo el Consejo Científico advertía que la mitad de la población sería contagiada por el virus y habría cientos de miles de muertos.  Se celebraron las municipales y solo después se decretó el confinamiento.
Una de las ventajas de tener un buen estado institucional, dotado de una verdadera separación de poderes y de un poder judicial independiente, como en Francia, es que, a diferencia de España, Sí Se Puede.