Fuegos asolan la peninsula

Incompetencia política en una España en llamas

|

91.000 hectáreas quemadas en 276 incendios

Este verano de 2022 es el peor en los últimos diez años, con más de 91.000 hectáreas quemadas en el país, solo superado por 2012, cuando la cifra se elevó a 189.000. Tan solo en el pasado mes de junio se han quemado en España el mismo número de hectáreas que en 2021.

Según el Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales (EFFIS), hasta el 15 de julio de 2022 se han quemado en España 91.363 hectáreas en 276 incendios forestales. Esta cifra es ya casi la mitad de lo que en todo 2012 se quemó en nuestro país, en el peor año del decenio en cuanto a fuegos: en 2012 ardieron 189.376 hectáreas en 255 incendios forestales, nueve menos de los ya contabilizados este año.

2017 fue otro de los años más dramáticos en España en cuanto a incendios, 130.925 hectáreas quemadas en la alarmante cifra de 317 fuegos.

Incompetencia política en todo el territorio

Extremadura, Andalucía, Castilla y León y Galicia son las comunidades autónomas donde continuan activos diversos incendios, de dintinto nivel y extensión y cuya extinción sigue dificultada por las condiciones climatológicas.

Dicen los expertos que los incendios se apagan en invierno, y que quien vientos siembra recoge tempestades. Lo primero no se hace en España; lo segundo es lo que hacen las autoridades públicas del país.

Todos los años España ve cómo sus bosques son arrasados por los incendios, y todos los años vuelve a repetirse el abandono de nuestros montes y parajes al fuego. Nadie los limpia en invierno, de tal manera que cualquier chispa producida en verano hace que los helechos secos amontonados durante el invierno, la leña abandonada, las matorrales, ardan como auténticas teas. Más adelante se lamenta el político de turno de la falta de medios y de la imprudencia de los domingueros. Y llegan las declaraciones pomposas sobre la España abandonada…abandonada por las políticas públicas, que no se ocupan de mantener nuestros bosques en invierno, limpiar los montes, abrir caminos y hacer cortafuegos.

No debe de ser tan difícil, en un país con un 13% de paro y un gasto público desaforado, dedicar algunos efectivos a ejercer la función de guardabosques, desbrozadores y limpiadores antes de que llegue el fuego.

Pero en España, parece que ser político es limitarse a hacer declaraciones, y en eso estamos lamentablemente ahora. El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) ha hecho un llamamiento a las comunidades autónomas y a la ciudadanía para «extremar las precauciones» ante los «extremos» índices de riesgo de que se produzcan incendios forestales en los próximos días en la Península y Baleares.  Sin embargo, el MITECO este no hace nada para prevenir los incendios en invierno.

La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, María Jesús Rodríguez de Sancho, ha instado en una rueda de prensa a la ciudadanía a que «bajo ningún concepto» haga uso del fuego, ya sea en áreas recreativas o en cualquier zona habilitada, debido a la situación meteorológica; asimismo, ha pedido no fumar ni utilizar vehículos a motor en zonas forestales. Esta señora tampoco ha tenido una sola iniciativa de mantenimiento y limpieza de los bosques.

Tampoco las autoridades autonomías se preocupan de nuestros montes y bosques.

Castilla y León

En Castilla y León, el último incendio se ha registrado este viernes en Figueruela de Arriba (Zamora), con dos frentes que han obligado a desalojar la localidad de Villarino de Manzanas, fronteriza con Portugal.

El alcalde de Figueruela de Arriba, Carlos Pérez, ha señalado que el incendio además de aproximarse a la frontera con el país vecino, va también en dirección a la Sierra de la Culebra (Zamora), hacia una zona aún no afectada por el incendio declarado hace un mes y que calcinó más de 30.000 hectáreas.

Además otro incendio en Villafranca del Bierzo (León) ha sido calificado también en nivel 1 de peligrosidad, es el segundo en la provincia después de otro declarado en el municipio de Barjas, ubicado entre el hayedo de Busmayor, un paraje de gran riqueza, y la localidad de Campo de Liebre, para el que la Junta ha desactivado el nivel 1.

En el incendio de Monsagro (Salamanca) se han declarado dos nuevos focos que han obligado a desalojar a 400 vecinos de las localidades de Morasverdes y Guadapero, aunque un matrimonio de esta última localidad se ha resistido a abandonar su casa y dejar solo el ganado, llegando incluso a agredir a los agentes de extinción de incedios.

El fuego en Monsagro que hasta este jueves ya había calcinado unas 2.500 hectáreas aproximadamente, no ha logrado ser estabilizado, aunque ya ha sido perimetrado por los servicios de lucha contra incendios ante el viento cambiante y el calor intenso.

En Navafría (Segovia) se ha registrado otro incendio que ha obligado a cortar la nacional N-110 ante la difícil visibilidad que provoca el humo a la altura del kilómetro 162, por lo que la Junta ha declarado el nivel 2 de riesgo.

Extremadura

En Extremadura, el incendio en Casa de Miravete, localidad cacereña que fue desalojada esta pasada madrugada, está en situación «muy crítica», pero no avanza hacia el Parque Nacional de Monfragüe, ha asegurado el director general de Política Forestal de la Junta de Extremadura, Pedro Muñoz, en el Puesto de Mando Avanzado ubicado en Vegas de Coria (Cáceres).

El fuego de Casas de Miravete se encuentra además a unos cinco kilómetros de la central nuclear de Almaraz, aunque el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha destacado también que no afecta a sus instalaciones y que se encuentran operando al cien por cien de su potencia.

La situación es «peor» que en el de Las Hurdes (Cáceres), donde el estado es «crítico» y ya se han calcinado entre 2.000 y 3.000 hectáreas, y depende de la evolución de las condiciones meteorológicas.

El fuego a obligado a evacuar de forma preventiva a siete núcleos poblacionales de la comarca de Las Hurdes: Ladrillar, Aceitunilla, Cabezo, Batuequilla, La Horcajada, Riomalo de Arriba y Las Mestas.

En la zona de Salamanca, el fuego progresa en dirección norte y si el viento cambia en los próximos días, podría amenazar a la localidad de Casares de Hurdes.

Galicia

En Galicia, más de 3.000 hectáreas hasta el momento se han visto afectadas en catorce incendios forestales.

Según la Consejería, sigue decretada la Situación 2 como medida preventiva en el incendio registrado en Proba do Brollón (Lugo), en la parroquia de Saa, que afecta a unas 500 hectáreas.

En esta misma situación permanece el fuego declarado en el municipio lugués de Folgoso do Courel, parroquia de Seceda, que afecta unas 700 hectáreas y en el del mismo concello, en la parroquia de Vilamor, que afecta unas 300.

Así mismo permanece activo otro fuego también en Folgoso do Courel, parroquia de Vilamor, que afecta a una superficie estimada de 250 hectáreas.

La Consejería informa, así mismo, que permanece activo el incendio de la localidad luguesa de Quiroga, en la parroquia de Outeiro, que afecta unas 200 hectáreas, y en ese mismo municipio, pero en la parroquia de Nocedo, un fuego asola provisionalmente otras 180 hectáreas.

Un tercer fuego, también en Quiroga, en la parroquia homónima, ha calcinado 70 hectáreas y sigue activo el incendio del concello orensano de Vilariño de Conso, parroquia de Pradoalbar, que afecta a otras 70 hectáreas dentro del parque natural de Invernadeiro.

También que permanece activo el del municipio orensano de Carballeda de Valdeorras, parroquia de Riodolas, que afecta unas 500 hectáreas de superficie, y otro en la localidad pontevedresa de Rodeiro, parroquia de Guillar, a unas 200 hectáreas.

La Consejería da por controlado el incendio del concello pontevedrés de Baiona, parroquia de Baredo, que afectó a unas 40 hectáreas, mientras que ha sido extinguido el del municipio orensano de Cualedro, parroquia da Xironda, que finalmente quemó 31 hectáreas de monte raso.

Continúa controlado el incendio registrado en el concello orensano de Melón, parroquia de Quins, con 50 hectáreas afectadas, y sigue estabilizado el fuego de la localidad de Ribadavia, parroquia homónima, también en Orense, que afecta alrrededor de 65 hectáreas de superficie.

Andalucía

En Andalucía, el incendio declarado este viernes en la sierra de Mijas (Málaga) ha calcinado ya 800 hectáreas y ha obligado a desalojar 2.300 personas, 2.000 de ellas de Alhaurín El Grande y 300 de Alhaurín de la Torre.Los medios aéreos han retomado este sábado las tareas de extinción en el incendio declarado este viernes en la sierra de Mijas, que también afecta a los municipios malagueños de Alhaurín el Grande y Alhaurín de la Torre, donde ha obligado al desalojo preventivo de 3.065 personas.

Tras la noche, los medios aéreos vuelven a incorporarse a las tareas de extinción, un regreso que va a ser gradual, en primer lugar con tres helicópteros.

Esto se debe a la peligrosidad que supone la falta de visibilidad por la densa columna de humo existente, y a medida que ésta se disipe se irán sumando otras aeronaves, según ha explicado a EFE un portavoz del Plan Infoca.

La superficie afectada por el incendio, de unas 800 hectáreas según el perimetrado provisional efectuado este viernes, va a ser actualizada una vez que se haga un vuelo de reconocimiento por la zona, ha indicado.

Durante la noche, unos 300 bomberos forestales de Málaga y otras provincias andaluzas como Almería, Granada y Cádiz han trabajado para controlar el fuego en diversos puntos calientes, «en unos con más suerte que otros», debido a la dificultad de la orografía y la densidad de la vegetación.

El fuego comenzó sobre las 12:30 horas de este viernes en el paraje El Higuerón de la sierra de Mijas, y se extendió con rapidez por la fuerza del viento y la masa forestal de la zona hacia el noroeste, primero hacia Alhaurín de la Torre y después hacia Alhaurín El Grande.

Las tareas para el control del fuego están siendo complicadas por la orografía del terreno y la carga forestal de la zona, ha destacado el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, desplazado al Puesto de Mando Avanzado, y que también podía haberse pasado por la zona antes del verano, en prevención de lo que pudiera ocurrir. Ya es tarde.

Castilla-La Mancha

En Castilla-La Mancha ha quedado estabilizado un incendio en Casas de Lázaro(Albacete) que afectó a 250 hectáreas.

Once incendios forestales en Galicia han arrasado por el momento unas 1.500 hectáreas (1.482), los más importantes en Folgoso do Courel (Lugo), que soporta tres incendios con 600 hectáreas calcinadas entre todos, y Carballeda de Valdeorras (Ourense), donde un fuego ha consumido 400 hectáreas.

Antes ardieron Cataluña, Madrid y Valencia.

Lo único que parece unir a las autoridades nacionales y autonómicas, sin distinción de ideología, credo o región de España, es su escandalosa ineptitud para evitar la masacre de todos los veranos.