EN ZARAGOZA

32 años de una de las peores masacres de la banda terrorista ETA

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Zaragoza no ha olvidado la catarsis colectiva en la que se vio sumida el 11 de diciembre de 1987, cuando un coche bomba colocado por la banda terrorista de ultraizquierda ETA en la Casa Cuartel de la Guardia Civil en la Avenida Cataluña segó la vida de once personas, seis de ellas menores, e hirió a otras 88, la mayoría de ellas de extrema gravedad.

A las seis de la mañana de un viernes de 1987, ETA hacía estallar un coche bomba junto a la casa cuartel. El ataque se produjo solo seis meses después del atentado de Hipercor en Barcelona, en un año en el que la banda terrorista de ultraizquierda ETA estuvo especialmente activa y que fue el cuarto con más muertos a sus espaldas en la historia de la banda.

Fue uno de los atentados más crueles de la banda. Un coche bomba cargado con doscientos cincuenta kilos de amonal estalló y acabó con la vida de los menores Silvia Pino Fernández, de siete años; de Silvia Ballarín Gay, de seis; de Rocío Capilla Franco, de 14; de Esther Barrera Alcaraz y de su hermana gemela Miriam Barrera Alcaraz, ambas de tres añitos; y de Pedro Ángel Alcaraz Martos, de 17.

En el atentado murieron además María Dolores Franco Muñoz, de 36; María del Carmen Fernández Muñoz, de 38; José Ballarín Cazaña, de 32; Emilio Capilla Franco, de 39; y José Julián Pino Arriero, de 39.

«Los terroristas no tuvieron compasión por la casa cuartel, sabían que allí vivían familias enteras. Tampoco al verme a mí ni a mis compañeros tuvieron compasión. Son crueles», relata uno de los guardias civiles que vivía en la casa cuartel en un vídeo publicado por la propia Guardia Civil en 2017 cuando se cumplieron 30 años del atentado.

«Tal día como hoy nos cambió la vida a mi familia. Aún sin justicia para mi hermano Ángel y mis sobrinas gemelas Miriam y Esther. Nunca dejaré de reclamar vuestra Memoria, Dignidad y Justicia», ha tuiteado Francisco José Alcaraz, actual diputado de VOX en el 32 aniversario de la masacre.