De ‘Ahora España’ a ‘España, por ahora’

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Menos mal que Pedro Sánchez dice ahora ser partidario de España. “Aquí y ahora”, debería el lema, porque en Barcelona, es decir, allí, la semana que viene, el PSC no solo no va a votar a favor de la moción de censura que presentará ciudadanos y apoyará el PP para reprobar al tarado del presidente Torra y a su secta de davinianos, sino que ni siquiera intervendrá en la sesión parlamentaria. El lema del PSC podría ser “España, mejor allá”. A la vista de lo cual, el del PSOE debería ser “España, por ahora” porque después a lo mejor nos inclinamos por desmontar poc a poc los restos de su unidad.

Esa doble moral de Pedro Sánchez, que consiste en decir una cosa en Cataluña y otra en Castilla, en tener un partido aquí y otro allá, hace que la referencia a España del lema de campaña del presidente en funciones carezca de credibilidad. Y en todo caso, ¿por qué ahora y no antes? También cabría decir: A buenas horas, Pedro, a buenas horas. O reprocharle la fugacidad de tanto presentismo, pues lo que solo se utiliza ahora, mañana se desecha por antiguo. Una nación, un proyecto nacional no es un eslogan electoral, no es un ahora solo, porque “toca”, sino la suma de un ayer, un hoy y un mañana. Y muchas cosas más que Sánchez no comprende. 

Sánchez es un oportunista extremo, un radical del momento, hasta en esto de España. 

Hay que recordar también que este señor que abraza ahora la palabra España –y bienvenida sea la tan temida palabra a su vocabulario- ha estado gobernando “hasta ahora” con el apoyo de esos españolazos bilduetarras, de los diputados independentistas de ERC, los podemitas sin patria y los esperpentos del PDCAT. 

Pedro Sánchez hará lo que en cada momento le convenga: ahora puede ser España porque piensa que eso le viene electoralmente bien; luego ya veremos que conviene más, y al final, si es necesario, nada. Lo dicho, Pedro, para ti :«España, por ahora”.