IMPULSO DEL REVANCHISMO

El Estado totalitario que prepara el PSOE: cuatro años de cárcel para el que discrepe de su memoria histórica

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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, aseguró este lunes en el debate electoral a cinco que si consigue mantenerse en el Ejecutivo tras el 10 de noviembre propondrá una reforma del Código Penal para “tipificar como delito la apología del franquismo” y además de iniciar los cambios legales necesarios para disolver la Fundación Nacional Francisco Franco.

La declaración va en la línea de lo señalado por la ministra Dolores Delgado, que reiteró esta semana que España cuenta con una Ley de Memoria Histórica que puede ser “mejorada y reformada”.

La promesa es, por tanto, modificar el artículo 510 del Código Penal para incluir dicha “apología” como delito. Este artículo recoge penas de prisión para quienes fomenten o inciten al  “odio, hostilidad, discriminación o violencia” por motivos de ideología, creencias, pertenencia a una etnia o raza, religión, identidad sexual, enfermedad sexual o discapacidad, entre otros supuestos.

Es preciso señalar que el PSOE ya presentó el pasado año una proposición de ley para modificar la Ley de Memoria Histórica hoy vigente, también creación suya y mantenida en su totalidad por el gobierno de Mariano Rajoy con mayoría absoluta.

Una ley totalitaria con la que pretendía oficializar los puntos de vista de la izquierda española como obligatorios, preveía el secuestro de libros, la cárcel -cuatro años para particulares- y pérdida de la condición docente para los profesores que no la cumplieran, el adoctrinamiento escolar y la inhabilitación y la prisión para los cargos públicos que obstruyeran su aplicación.

La propuesta incluyó, además de las penas de cárcel mencionadas, cuantiosas multas, inhabilitaciones e ilegalizaciones, suprimiendo así la libertad de expresión y la libertad de opinión en materia histórica. Y la supresión de cualquier alusión a Francisco Franco en el más insignificante rincón del espacio público, es decir, el borrado del nombre del general de la historia.

Para un desarrollo y una aplicación más efectivos de la ley, la proposición elaborada por el PSOE contaba con la participación activa de las asociaciones de la memoria, organizaciones subvencionadas que no han hecho ningún secreto de su sectarismo.