POR EL 'CASO VILLAREJO'

El exjefe de Seguridad de Iberdrola alerta de un pacto para imputar a Galán

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La defensa de Antonio Asenjo, exjefe de Seguridad de Iberdrola, ha presentado un duro escrito en el que pide la suspensión de la declaración del exempleado José Antonio del Olmo y sugiere la existencia de un pacto entre Olmo y la Fiscalía Anticorrupción para llamar a declarar y posteriormente imputar «a la cadena de mando» de la compañía. Es decir, al presidente Ignacio Sánchez Galán y otros miembros de la cúpula.

Según recoge Vozpópuli, Olmo, exresponsable de Control y Administración de la compañía, estaba citado este martes para declarar en el Juzgado de Instrucción número 6 y validar un presunto informe en el que se señala que Galán ordenó espiar a políticos que torpedeaban los negocios de la eléctrica. Tanto Asenjo como Iberdrola niegan la existencia de este informe y la compañía ha interpuesto dos querellas contra Olmo por este asunto: una por injurias y calumnias graves y la otra por un presunto delito de falsedad, esta última anunciada este mismo lunes.

Aunque el abogado quiere marcar distancias con el caso del BBVA, señala que los fiscales buscan con Olmo a su ‘propio Antonio Béjar’, en referencia al ya exdirectivo del banco salpicado por el caso Villarejo y que ha ofrecido su colaboración. Esto explicaría la «repentina e inexplicable aparición del Sr. del Olmo» que «es necesitado como agua de mayo por la acusación para abrir las puertas de Iberdrola, y así obtener unas buscadas y deseadas imputaciones a toda una cadena de mandos», señala el letrado. «Y eso preocupa, por cuanto el Sr. del Olmo, se encuentra materializando una vendetta personal que desde hace tiempo arrastra contra Iberdrola, y contra la de nuestro principal, Sr. Asenjo», con quien existe una «enemistad manifiesta».

Asenjo señala que la credibilidad de Olmo en este proceso es nula y apunta que «de todos era conocido que trampeaba con las facturas de fin de año, que guardaba en un cajón en mayor o menor cantidad en función de cuál fuese la desviación presupuestaría que arrastraba, y que hacía aflorar, en enero, contra un nuevo presupuesto»