FUERA DEL PARLAMENTO GALLEGO

Entre el silencio de la dirección y los ataques de exdirigentes: el 12J hunde a Podemos

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Los principales dirigentes de Podemos han guardado silencio en las horas posteriores desde que se confirmara su debacle en las elecciones gallegas y vascas de este domingo, más allá de asumir, en palabras de su líder, el vicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesias, una “derrota sin paliativos”.

A las 17.00 horas de este lunes, todavía no se había manifestado al respecto ninguno de sus más estrechos colaboradores, como la ministra de Igualdad y ‘número dos’ de Podemos, Irene Montero; el secretario de Comunicación, Juanma del Olmo; el portavoz en el Congreso, Pablo Echenique; el presidente de Unidas Podemos, Jaume Asens; o el secretario de Sociedad Civil y coportavoz del partido junto a Serra, Rafa Mayoral.

Mientras la dirección se mantiene en posición de repliegue, y sin dar detalles, crecen las críticas por parte de algunos exdirigentes que ya han perdido sus puestos de responsabilidad, como es el caso del exsecretario general del partido en Aragón, Nacho Escartín, que no obstante sigue dentro de la dirección autonómica, o del exlíder en Madrid Ramón Espinar, que lleva desvinculado de Podemos desde hace un año.

También han aprovechado para alzar la voz antiguas figuras destacas de Podemos, ahora oficialmente fuera del partido, y en otros proyectos, como el líder de Más País y ex número dos, Íñigo Errejón, o los anticapitalistas, que abandonaron el partido en marzo.

Todos ellos coinciden en señalar como posibles factores del descalabro el excesivo centralismo del que, a su juicio, peca Podemos, la persecución al que opina diferente y a la crítica interna, o el abandono, a su parecer, de la apuesta por la plurinacionalidad.

‘Un solar sin nadie que les moleste’

El más duro en sus críticas ha sido Espinar, quien ha culpado a la dirección estatal del batacazo, por haber convertido el partido “en un solar sin nadie que les moleste”, con su “sectarismo” y su “endogamia”; por hacer una campaña “teledirigida desde Madrid”, con una “agresividad indiscriminada” hacia los medios de comunicación; y por basar esa campaña en los pactos de gobierno, que sólo transmiten que “no hay proyecto más allá del reparto de poder”.

Por su parte, el exlíder en Aragón, que sigue formando parte de la dirección autonómica, ha defendido que, además de hacer autocrítica, es preciso “asumir responsabilidades” y, sobre todo, “definir cómo evolucionar para no repetir errores”. “Los espacios del cambio no sirven si se piensan solo como un lugar en el que unas personas dirigen y gestionan”, ha asegurado Escartín.

A su vez, el exsecretario general en la Comunidad Valenciana, Antonio Estañ, publicó un tuit poco después de confirmarse el batacazo, afirmando: “Federalización (dentro y fuera) vs “partido único” (dentro y fuera)”.

Errejón y los anticapitalistas, al ataque

Ya desde fuera, exdirigentes destacados como el también cofundador Íñigo Errejón han señalado como posible causa la estrategia seguida por Iglesias y los suyos de conformar las confluencias en base a alianzas de las fuerzas de izquierdas, en lugar de profundizar en el carácter populista y transversal que el exnúmero dos de Podemos siempre defendió, y que le enfrentó al secretario general.

De hecho, el ahora líder de Más País ha asegurado que ese Podemos que crearon en 2014 “ya no existe”. “Existe una cosa que se llama UP y que tiene los resultados de siempre de IU”, ha afirmado en un mensaje en Twitter. “Hoy hay que pensar más allá de una cosa que se llama distinto y que ha vuelto al lugar y la representatividad de IU”, ha añadido en otro.

El sector de los Anticapitalistas, que en marzo se escindieron de Podemos por no compartir, entre otras cosas, su alianza con el PSOE en el Gobierno central, han señalado como causa precisamente ese rol “subalterno” respecto a los socialistas que achacan a Podemos.

“La estrategia ha sido la de ofrecerse como bisagra de gobiernos con el PSOE y con BNG y Bildu. Y cuando se hace eso la gente suele preferir votar a los grandes antes que a los subalternos”, ha manifestado el dirigente anticapitalista Raúl Camargo.