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ANTONIA CHINCHILLA

‘Hay que penalizar la instrumentalización de procesos penales para obtener beneficios personales’

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Conversación tranquila de Josep María Francás con Antonia Chinchilla, abogada con despacho en Alicante y Madrid, y especialista en Violencia (www.antoniAChinchilla.com).

JMF: ¿En qué violencia te has especializado?

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ACh: Muy sensibilizada con la violencia de genero y con las otras violencias silenciadas que coexisten  y merecen la misma importancia.

JMF: Hablas de violencias silenciadas, ¿cuáles son esas?

ACh: En el seno de la pareja básicamente son cuatro tipos de violencia física, sexual, psicológica, económica. La física es la más fácil de demostrar. La verbal es muy complicada de demostrar y posiblemente es la que más secuelas deja. Existen muchos tipos de acciones que hacen sentir a la persona culpable avergonzada y en ocasiones la víctima se convierte en un ser débil e impotente. La constante en todas las violencias es el sentimiento de culpabilidad que consigue el agresor sobre la víctima. Al final las consecuencias de ese daño psíquico son de una importante gravedad. Existe la violencia sexual y la económica que aunque resulte difícil de creer es la más utilizada sobre todo en las situaciones de separación y divorcio a pesar de que exista una sentencia que establezca pensión alimentaria o compensatoria.

JMF: Pero por qué hablas de silenciadas, has escrito incluso un libro sobre ello: “Violencias silenciadas”.

ACh: Hablo de silenciadas porque parece ser que entendemos que solo existe una forma de maltrato que es de hombre o mujer. Pero olvidamos que en una pareja el maltrato puede ser hombre hombre, hombre o mujer, mujer hombre, mujer mujer. La gravedad del problema no nos puede dejar indiferentes. Por qué no debemos distinguir entre hombres y mujeres a la hora de la violencia, en mi opinión deberíamos de hablar de víctimas y agresores independientemente del sexo que tengan. Es cierto que la cifra de mujeres en materia de violencia de género que son víctimas es alarmante. Pero también debe ser alarmante de que existan hombres que sean víctimas de violencia. El hecho de que no exista equidad a la hora de ponderar las cifras no quiere decir que tengamos tampoco que enfrentar unas cifras con otras. Pero sí debemos tener en cuenta ante todo que son personas . También hay que tener en cuenta que no solo existen mujeres que son víctimas de violencia de genero y que viven con una pareja hombre, también existen mujeres que viven con una pareja mujer y cuando tienen que acudir al amparo de la justicia existe una carencia de recursos hacia ellas. Acaso ellas no son también mujeres víctimas. Ellas forman parte de los colectivos LGTBI. Y las personas que forman parte de estos colectivos tanto como los hombres en particular por el hecho de ser hombres como los niños, en mi opinión existe una carencia de recursos Al amparo de estos colectivos porque la propia ley de violencia de género y los protocolos de actuación les dejan básicamente desprotegidos.

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JMF: La ley Integral de Violencia de género prioriza la violencia hombre mujer, ¿ha hecho un flaco favor esta en la lucha contra la violencia?

ACh: La mujer cuando es víctima de violencia por parte de su agresor, y este es su hombre y existen elementos machistas y una clara intención de dominio sobre ella, evidentemente debe estar protegida y existir una sensibilidad especial. Ahora bien no podemos olvidar que no todos los hombres que son denunciados son maltratadores. Existen estudios que demuestran que la violencia entre pareja es bidireccional y si en esta tesitura no se presta suficiente atención a los menores que sufren la violencia, a los ancianos, a los colectivos LGTBI y a los hombres y no se da una solución a las relaciones conflictivas entre estas personas que forman parte de estos colectivos, habrá que pararse a pensar si la vida de ellos no tiene igual precio a la vida de los demás. Por eso cuando se utiliza la ley de violencia de género como una herramienta o un mecanismo de ataque para obtener un beneficio personal contra el hombre que ha sido pareja y no es maltratador, se está haciendo un daño irreparable contra las verdaderas víctimas de violencia de género. Sin ir más lejos, Las propias estadísticas dan unas cifras en constante aumento de las denuncias por violencia de género, sin embargo no han descendido los sucesos de violencia contra la mujer. Por poner un ejemplo la pone la primer víctima junto a su hija de tres años ambas fueron asesinadas por un agresor que nunca fue denunciado por violencia. La misma situación es de la siguiente víctima que hubo a continuación.

JMF: ¿Hablas de denuncias falsa? El feminismo niega de hecho su existencia, son según ellas un 0,000…

ACh: Yo nunca podré decir que fiscalía no dice la verdad con los datos que arroja estas estas estadísticas del observatorio. Pero sí puedo afirmar que no corresponden a la realidad por varias razones. En primer lugar porque nunca existe o no suele terminar un procedimiento de violencia de género por sobreseimiento definitivo. En mi experiencia siempre suelo ver un sobreseimiento provisional. Por lo tanto si no existe una sentencia firme absolutoria que demuestre que la víctima ha denunciado hechos que no son ciertos, no se podrá interponer ni considerar esa denuncia como denuncia falsa. Por lo tanto son situaciones innumerables que no se tienen en cuenta a la hora de recabar datos en las estadísticas. Y es sencillo de entender cuando conoces el perfil de una víctima como es mi caso.

JMF: Me choca mucho que muchas de las mujeres que sufren violencia real de género y mueren no había denunciado, ¿por qué piensas que pasa esto?

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ACh: Una mujer que es maltratada y lleva muchos años sometida a su agresor, prácticamente está anulada como persona y se siente totalmente incapaz de muchas cosas. Salir del círculo de la violencia cuando realmente existe tal es muy complicado si no se tiene una persona o personas al lado que te ayudan y te cogen de la mano para sacarte de ahí. La víctima tiene pánico a sobresalir y es consciente de que en el momento de que ponga una denuncia va haber unas represalias de gravedad. Ese miedo les hace totalmente incapaces de denunciar.

JMF: ¿La Ley no protege realmente a la víctima que denuncia?

ACh: La ley y los protocolos de actuación protegen a la víctima de violencia de género. Además le asisten unos derechos específicos. Derechos que no existen en igual proporción para una mujer que sea víctima de violencia como decía al inicio y pertenezca al colectivo LGTBI y le asisten a los hombres que son víctimas de violencia por parte de sus parejas.

JMF: A todo esto ¿qué ocurre con los niños?

ACh: Dentro de las situaciones de violencia que se vive en el seno de la familia, lo que más debe preocuparnos en este momento y donde más sensibilidad se debe poner es en los niños. Los niños que viven las situaciones de violencia de los padres son niños víctimas de violencia, es decir son las mayores víctimas de violencia y a los que mayor atención debemos prestar.

JMF: ¿No se les presta?

ACh: El departamento de salud y servicios humanos de Estados Unidos ha publicado hace poco un estudio que recoge los efectos de la violencia y son devastadores. Unicef publicó hace un par de años que la cifra de 275 millones de niños están expuestos a la violencia en el hogar. A mi todo esto me horroriza y es alarmante porque los niños cada vez serán más agresivos y 10 veces más propensos a abusar de las niñas o de sus parejas en el futuro. Además el efecto que esto provoca en las niñas se está demostrando que son niñas que cada vez se prestan más a ser víctimas de violencia. Es cierto que no debemos generalizar pero no debemos olvidar que estos niños tienen que aprender con ayudas es importante. Los niños son frágiles y deben tener prioridad ante cualquier víctima de violencia entre parejas. No contamos con suficientes protocolos y mecanismos ni leyes recientes y rápidos como para proteger a todos esos niños.

JMF: La otra cosa que me choca es que cuando uno critica la Ley, la respuesta es que ‘niegas la existencia de la violencia contra las mujeres…  ¿Sobra ideología y falta sentido jurídico?

ACh: En mi opinión ni una cosa ni la otra y a lo mejor todas a la vez. Valorar que exista una razón única por la que podamos considerar que se niega la existencia de la violencia es decir, que existan violencias silenciadas, tendríamos que tener en cuenta que hay violencias que han quedado relegadas a un problema de segunda categoría.  Existen, en mi opinión, diferentes factores que pueden influir en ese silencio y para ello deberíamos de cambiar las actitudes hacia todos los tipos de violencia que se genere en cualquier colectivo, deben estar igual de sensibilizadas, o debería de estarlo, de igual modo que cuando se genera la violencia contra la mujer y no olvidar que por supuesto debemos proteger a las víctimas de violencia de género. Pero quizás deberíamos de hablar de víctimas de violencia de sexo. Porque al final las verdaderas víctimas de violencia no están lo suficientemente protegidas porque el sistema a día de hoy fracasa y por ello hay mujeres que están utilizando esta ley de violencia con una picaresca macabra que perjudica verdaderamente a ellas y ponen en riesgo su credibilidad.

JMF: ¿Vale la Ley o hay que cambiarla?

ACh: Las leyes cambian conforme la sociedad avanza y necesita regular nuevas situaciones en la relaciones. En este sentido es necesario un cambio. Hay que penalizar la instrumentalización de procesos penales para obtener beneficios personales. Debería replantearse el concepto de género y hablar de violencia de sexos. Creo que es indispensable centrar y ampliar los recursos económicos en preparar y formar a jueces fiscales abogados médicos y todos los agentes que giran entorno o tienen que ver con las víctimas de violencia. Todo esto es indispensable para ayudar a ellas, ellos, colectivos LGTBI, ancianos, y lo que más nos preocupa o nos debería de preocupar que son los niños. Todos ellos forman parte del colectivo violencias silenciadas.

JMF: ¿Me has hablado dos veces ya de violencia de sexos? Eso ya no se lleva…

ACh: La Constitución Española recoge que todos somos iguales ante la ley. Es necesario en España que existan leyes específicas para apoyar la violencia doméstica con protocolos específicos y ayudas a víctimas según a qué colectivo pertenezcan, establecer órdenes de protección, casas de acogida, apoyo psicológico y juzgados específicos igual que existen para las mujeres víctimas de violencia.

JMF: Y la Ley de violencia de género se carga este principio de igualdad y no ha pasado nada…

ACh: El valor de la vida de una persona es igual al valor independientemente del sexo. Lo único cierto es que se aumentado el número de denuncias y aumenta el número de víctimas, los números no cuadran. Algo está sucediendo y no lo estamos haciendo correctamente. Lo cierto es que el sistema no está funcionando como debería de funcionar y la consecuencia es que estamos fallando todos los que estamos dentro del mismo.

JMF: Gracias Antonia, han quedado muchos temas, pero supongo que si se leen tu libro quedaran resueltos. Un beso y hasta pronto si te dejas.

ACh: Gracias a ti Jose Maria. Ha sido un placer. Los oyentes y lectores consultar de manera gratuita sus dudas . Estaré para ayudarles a través del correo ACh@antoniAChinchilla.com.