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TENÍA DOS AÑOS

In memoriam: 28 años del asesinato por parte de ETA del pequeño Fabio Moreno

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El 4 de noviembre de 1991 dos terroristas de ETA colocaron una bomba lapa en los bajos del vehículo de Antonio Moreno, un guardia civil destinado en Erandio. Se trataba de su vehículo particular, que utilizaba para desplazamientos con su familia, en concreto con su mujer y con sus dos hijos gemelos de 2 años.

Tres días después el 7 de noviembre, Antonio fue a recoger a sus hijos y la bomba estalló en una curva en la entrada de Erandio. Fabio, uno de los niños, murió en el acto. Su hermano Alexander resultó herido y el propio padre, que no consiguió ver el artefacto a pesar de inspeccionar los bajos del coche sufrió heridas que le incapacitaron para volver a ejercer su profesión.

En el documental «Trece entre mil» de Iñaki Arteta, el padre relató los instantes que siguieron a la explosión del artefacto: «Al abrir la parte de atrás del coche saqué a Álex, que estaba bien, lo malo fue cuando fui a sacar a Fabio que le tuve que coger a trozos. No sabes cómo sujetarlo porque se te cae por todos los sitios. Al reventar la bomba me reventó los tímpanos. No oía nada. No sabía lo que estaba pasando (…) Lo primero que piensas es por qué a mi hijo y no a mí».

El etarra Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias «Gadafi«, uno de los terroristas más sanguinarios de la historia de la banda terrorista de ultraizquierda ETA, fue condenado por el asesinato del pequeño Fabio.

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