PUBLICIDAD

Las instrucciones de los terroristas de los CDR para no ser identificados por la Guardia Civil

|

Un documento manuscrito les denomina como una célula operativa «durmiente», lista para actuar en cualquier momento.

Los Comités de Defensa de la República (CDR) tenían instrucciones de estar preparados para actuar de forma violenta en cualquier momento, ya que se consideraban una célula operativa «durmiente». Mientras tanto, debían llevar una «vida normal» y proteger su privacidad para no ser identificados tras los posibles ataques.

PUBLICIDAD

Así consta en uno de los documentos que se incautó en el domicilio de Germinal Tomás Aubeso, uno de los miembros de los CDR investigados por terrorismo en la Audiencia Nacional y que la Guardia Civil destaca en uno de sus informes que obra en el sumario de la ‘operación Judas’, al que ha tenido acceso Europa Press.

Se trata de un manuscrito en el que se relacionan diferentes guiones sobre un decálogo para los integrantes de una célula operativa «durmiente», que estaría preparada para ser activada en cualquier momento y con capacidad de llevar a cabo cualquier actuación violenta, explican los investigadores.

Según este manual, los integrantes de estas células operativas, o como el propio documento denomina «agentes durmientes», deberían de
llevar una vida «normal» tratando de no ser identificados con el fin de preservar su privacidad y con ello la impunidad de las acciones que pudieran llevar a cabo.

Búsqueda de objetivos y ataques con materiales caseros

Asimismo, el manuscrito menciona la búsqueda de objetivos y la obtención de cualquier medio de información que pudiera aportar datos sobre los mismos, especificando la necesidad de estar instruidos en el modo de realizar «ataques con materiales caseros».

De hecho, la Guardia Civil considera que Germinal Tomás Aubeso era una de las personas directamente implicadas en la fabricación de la sustancia Termita junto a otros de los investigados, Alexis Codina, pues le detectaron en numerosas ocasiones en el denominado «laboratorio clandestino», ubicado en Sant Fost Campsentelles, manipulando diferentes sustancias y objetos.

PUBLICIDAD

De hecho, le atribuyen una «ventaja estratégica en el plan de confección de los explosivos», ya que la mayor parte de las visitas las realiza en «horario nocturno», así como la compra de material (como un mortero) para los artefactos junto a otros investigados.

La causa por terrorismo se está instruyendo en el Juzgado Central de Instrucción número 6 en el que están personados como acusaciones populares Vox, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Dignidad y Justicia, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), Manos Limpias y la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), representada por el despacho Fuster-Fabra Abogados y que además ejerce la dirección letrada.