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La irrefutable defensa de Luis Ángel Ron de su gestión en el Popular

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El expresidente del Banco Popular Ángel Ron ha declarado este miércoles en la Audiencia Nacional que el responsable de la quiebra de la entidad fue su sucesor en el cargo, Emilio Saracho, que llegó a la Presidencia aupado por el entonces consejero y accionista Antonio del Valle Ruiz y la también consejera Reyes Calderón, con la única intención de vender el banco.

Ron ha incidido ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, en que Saracho, como experto en banca de inversión y no en banca comercial, llegó a la Presidencia del banco con la única intención de venderlo a bajo precio, aunque ha dicho desconocer a quién. Dice que por eso emitió la reexpresión de cuentas en coincidencia con la salida del consejero Pedro Larena el 3 de abril de 2017 haciendo caer la acción más de un 10% en una jornada.

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Asegura que su sucesor no quería gestionar la entidad y que por eso, ni siquiera puso en marcha el plan trazado que estaba ligado a la ampliación de capital y que, en su opinión, habría salvado el banco porque era solvente. Para apuntalar esta tesis, ha contado al juez que el propio Saracho le dijo al poco de su llegada que si no podía ampliar capital, estaba dispuesto a montar una tómbola con el Popular.

Sobre la entrada en sí de Saracho, la ha descrito como un proceso tormentoso plagado de maniobras subrepticias. Según su versión, Reyes Calderón hizo el nombramiento sin tener atribuciones y con el empuje de Del Valle detrás, que se había ido del consejo en noviembre de 2016 pero seguía teniendo apoyos dentro.

En esta línea, ha explicado sus desavenencias previas con Del Valle. Según Ron, quería imponer determinadas decisiones como destituir al secretario del Consejo de Administración, mediante amenazas y con una política de filtraciones en prensa, las mismas de las que acusa también a Saracho.

Según ha podido saber Rebelión en la Granja, estas han sido las claves de la declaración de Ron:

  • La ampliación fue un éxito y reforzó el capital. 
  • Las cuentas de Ron se aprobaron con el 93% de los votos en la junta del 19 de abril de 2017 y, su gestión, con el 98% en la misma junta y aun después de la reexpresión.
  • En la ampliación de 2016, el mejicano quería suscribir 1.000 millones más de lo que le correspondía. Del Valle, en su demanda de arbitraje frente al Estado español, dice que tenía 1.500 millones para comprar cuando se iba a resolver
  • Saracho ya contactó en el proceso de suscripción de la ampliación, en interés de Del Valle. 
  • El proceso de sucesión fue desastroso y desordenado. Reyes Calderón actuó en connivencia con Del Valle, a pesar de que no era consejero desde el 28 de septiembre de 2016. 
  • Contrató, a espaldas del Consejo, a Spencer Stuart el 8 de noviembre para buscar un presidente para el Banco Popular. Hay hojas de encargo del 8 y el 14 de noviembre y una factura por medio millón de euros a nombre de Reyes Calderón. 
  • Hizo referencia a un acta del 14 de noviembre de 2016 de la Comisión de nombramientos y a un correo electrónico del 25 de noviembre de José Mateu -representante de la Sindicatura- reprochándole a Reyes Calderón lo hecho y acusándola de ilegalidades. 
  • Jamás hubo financiación de acciones, pues aun siendo legal, el banco lo tenía prohibido. 
  • Reyes Calderón lo amenazó con privarle de sus derechos estatutarios si no se sometía a lo que ella quería. 
  • Reyes Calderón contrató como asesor del proceso de sucesión a espaldas del Consejo a Escalona y Fuentes. 
  • En agosto ya advierte Saracho a Ron que Del Valle quiere cambiar al presidente, según resulta de un correo electrónico. 
  • Saracho no venía a gestionar, la acción estaba cara para su plan, quería “crear valor” ampliando o vendiendo barato y alejar a minoritarios. Para eso crea un falso agujero y echa porquería sobre los antecesores.
  • El hecho de la reexpresión fue irrelevante, malintencionado y temerario.

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