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'UNA OBLIGACIÓN...'

La cara de los ‘no casta’. Por Íñigo Villacieros

El líder de Podemos, Pablo Iglesias. | Jesús Prieto - Europa Press
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Hace ya algunos años, allá por el 2014, más o menos, cuando Galapagar era un pueblo más de la sierra madrileña, Irene Montero se manifestaba por las calles en nombre de los Afectados por la Hipoteca y tener hijos era una quimera. Mientras Errejón limpiaba las arcas de la Universidad de Málaga y veíamos a Ada Colau disfrazada de no se sabe muy bien qué negro y amarillo recorriendo eufórica las calles de Barcelona -ciudad a la que ha llevado al desprecio más universal-, Pablo Iglesias, por entonces líder de una nueva formación al amparo de venozalanos e iraníes llamada Podemos, instauró su catecismo, un decálogo de normas de obligado cumplimiento con la expulsión de sus filas como castigo: ninguno de sus afiliados podría cobrar más del triple del SMI (1930€ en la actualidad), debiendo donar al partido lo que excediera dicha cantidad, es decir, todo lo que supere los 5.790€ debiera ir a parar a las arcas de Pablo Iglesias -perdón, de Podemos-. Ahora las tornas han cambiado y las ansias por ser ricos, también.

Según la página del Congreso de los Diputados, cada uno de los miembros de la pareja Iglesias-Montero, se embolsará casi 14.000€ (13.852€ con algún pico) mensuales, sin contar dietas e ingresos varios que les corresponderán por conceptos como hijo a cargo, familia numerosa o por formar parte de las diferentes comisiones que presiden. Con la frialdad de la nómina en la mano, alegando los gastos de la hipoteca, por un lado, el desgaste que supone el cargo, por otro, y los nenes que me llevo de paseo a la oficina como pretexto, la pareja ha pensado que los estatutos del partido están obsoletos y se deben cambiar; que eso de que “cobrar más de 8.000€ es una vergüenza” está algo anticuado y es mejor “actualizarlos” para poder quedarse con todo que repartir. Ahora tener sueldo vitalicio, chófer, caserón de 600.000€ y a la Guardia Civil como fieles sirvientes, no es amoral, es una obligación. 

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