Las mentiras del Valle

|

Parte importante del aparato de propaganda que se ha puesto en marcha para expulsar el cadáver de Franco de su tumba es la naturaleza del Valle de los Caídos. Para qué se hizo, cómo se construyó, qué simboliza.

Se ha dicho que es el mauseolo de un dictador. Es mentira

Se ha repetido que es el monumento de los vencedores. Es mentira.

Se ha insistido en que lo construyeron esclavos y trabajadores forzados. Vuelve a ser mentira.

Daremos, siguiendo al historiador Alberto Bárcena, algunas pinceladas, unos datos, para poner las cosas en su sitio.

1.- El Valle de los Caídos se construyó con la finalidad de recordar a los muertos de los dos bandos y el drama de la guerra civil. Fue un lugar de reconciliación, como dicen expresamente los Decretos fundacionales del Valle de los Caídos firmados por Franco, y en especial el Decreto por el que se constituye la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, que convendría leer. Ese era además el amiento general, hasta el punto de que el New York Times, nada sospechoso de ser franquista, dio la noticia de su finalización titulando que Franco tendía con ello “el ramo de olivo” a los derrotados de la guerra. No fue, en consecuencia, un monumento a la victoria sino a la paz.

2.- Franco no tenía previsto enterrarse allí. No dio instrucciones a nadie en ese sentido. Fue el Rey Juan Carlos quien tomó la decisión y al que ahora, a lanzada de moro moribundo, como dice el refrán, se enmienda la plana. Por cierto fue enterrado en loor de multitudes, con el pueblo español haciendo colas para rendirle un último homenaje de cuerpo presente en el Palacio Real (medio millón de personas pasaron a dar el cabezazo). 

 3.- El Valle de los Caídos lo construyeron dos tipos de trabajadores: libres y presos que redimían penas por el trabajo, previa solicitud. No hubo esclavos, como se ha dicho. Un preso en redención de penas cobraba lo mismo que un trabajador libre, en razón de su oficio y cualificación.  Respecto de la redención de penas por el trabajo, por cada día trabajado se redimían dos días de condena, al principio, y más adelante hasta 6 días de condena por día trabajado. En ese cómputo de redención se les contabilizaban las horas extras, los destajos, los domingos y fiestas de guardar y las bajas por enfermedad. 

4.- Las obras duraron 20 años, pero solo durante los 7 primeros años trabajaron presos en ellas. A partir de 1950 (las obras empezaron en 1943) ya no quedaban presos porque o habían redimido la pena o habían sido indultados.

5.- Respecto de las condiciones de vida de los trabajadores libres y penados en el Valle, debe señalarse que se construyeron dentro del recinto unos poblados, unos destacamentos donde albergar a los trabajadores, a los penados, y las familias de los trabajadores y de los presos. Los presos vivían en el Valle con sus familias. Tenían niños en acogida. Había una escuela, a cuyo frente se situó a un maestro republicano, D. Gonzalo de Córdoba, cuyos alumnos cursaron todos el bachillerato en el Instituto San Isidro de Madrid. En verano, las familias pasaban allí sus vacaciones, hasta el punto de que en 1954 se limitó teniendo que justificar cada preso la estancia de las familias.

6.- Al terminar la guerra se constituyeron unas comisiones de revisión de las sentencias impuestas por los Consejos de Guerra, y esa comisiones conmutaron 16.300 penas de muerte que se transforman en penas de 30 años de prisión; los presos que llegan al Valle de los Caídos son esos que tenían penas de 30 años, la inmensa mayoría con penas por delitos de sangre en retaguardia. Pero algunos en 6 años de trabajo en el Valle habían redimido la condena. En 1950, el arquitecto de la obra pidió por escrito a Franco el indulto de los presos que aún no habían terminado de redimir penas, y Franco los indultó. Muchos, siendo ya libres, continuaron trabajando voluntaria y retribuidamente allí. No hubo trabajos forzados, nadie dejó de cobrar, todos fueron voluntarios. No pocos accedieron a unas viviendas de protección oficial en Madrid especialmente previstas para ellos, con un alquiler social.

5.- En 20 años de obra murieron 18 personas. 

Una cosa es la historia y otra la manipulación ideológica de los hechos.