Los miserables ataques de la izquierda a Lidia Bedman por ser la mujer de Abascal

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La miseria moral de la izquierda no tiene límites. La última víctima ha sido la influencer Lidia Bedman. ¿Su delito? Estar casada con Santiago Abascal, el padre de sus hijos.

Sí, la izquierda no acepta que más de tres millones y medio de españoles hayan votado democráticamente a VOX y que la formación liderada por Abascal haya logrado la mayor gesta política de la democracia al convertirse en tercera fuerza política tras las elecciones del pasado 10-N.

«Ojalá te violen, ojalá violen a tus hijos, puta, guarra, gora ETA…». Estos son algunos de los mensajes que Lidia ha recibido y que ella misma ha denunciado a través de las redes sociales.

«Gracias a Dios he recibido cientos de mensajes muy bonitos de gente educada, algunos de los cuales no son votantes de mi marido pero estaban con los pelos de punta por ese odio hacia mi familia», ha manifestado, al tiempo que ha lamentado que «la educación y el respeto es algo que algunos nunca aprendieron, ni son capaces de aprender».

«¿Cómo llamamos a este linchamiento? ¿Violencia feminista? Porque la gran mayoría que me insulta con ese odio son mujeres», dice la influencer.

«Se les llena la boca de tolerancia, respeto y libertad y actúan como energúmenos llenos de bilis y odio. Me llaman facha, dibujan monstruos y los únicos que desean monstruosidades son ellos, incluso para los niños», añade.

Para quien no lo sepa, Lidia Bedman empezó a trabajar con 16 años. Y, tal y como ella ha revelado, ha sido excluida de contratos profesionales por ser “mujer de” y no Lidia Bedman. «Pero esto no es machista, ¿verdad?», se pregunta.

A pesar de los miserables insultos, Lidia celebra que tiene la «suerte de tener amigos allá donde voy, de mi colegio, instituto, universidad y de mis dos másters, del trabajo, de Instagram». Todos, afirma, «votan de todos los colores. Son respetuosos y muchísimos me felicitaron públicamente en mi foto. Tuve que decirles que no lo hicieran puesto que les iban a linchar, y por desgracia así fue lo que sucedió».

Finalmente, la esposa de Abascal desmonta a la izquierda con un contundente mensaje: «Hablan de libertad pero sólo contemplan la suya. Hablan de tolerancia pero tratan de destruir al que piensa diferente. Hablan de feminismo pero atacan a una mujer y a sus hijos porque no les gusta lo que dice su marido».