SUFRIÓ SU INDIFERENCIA

Montero retiró el saludo y ninguneó a la escolta cuando pidió regularizar su situación laboral

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La número dos de Unidas Podemos, Irene Montero, se mostró «fría» con la escolta que trabajó casi dos años para ella cuando le pidió regularizar su situación laboral.

La trabajadora que ha demandado a la formación morada tras ser despedida por negarse a cumplir las «órdenes y directrices» de Montero sufrió, además, su indiferencia, según recoge Okdiario.

Desde el momento en que la empleada inició «las gestiones y quejas» para defender «su dignidad como trabajadora cualificada», Montero «ni la mira, ni la saluda, haciendo ostentación de dicho trato y generando un entorno hostil y frío alrededor de la trabajadora» que fue imitado «por muchos miembros del equipo más cercano».

En este sentido, la escolta afirma que la «causa real» de su despido «obedece a su intento de solventar una situación injusta y vulneradora» de sus derechos laborales de la que fue víctima durante el tiempo en que prestó servicio para Montero quien, primero, la apartó de puesto y más tarde la ninguneó por exigir que se regularizase su situación laboral.

La escolta denunció que Montero la obligaba «de manera recurrente» a hacer de recadera para la familia fuera de su horario laboral, así como ejercer de mecánica o de chófer para la empleada doméstica, la niñera e, incluso, para familiares invitados a su vivienda.