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ACTO DE ESCAPISMO

Pablo Iglesias, desaparecido

El líder de Podemos, Pablo Iglesias. | Jesús Prieto - Europa Press
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Era el tertuliano mayor del reino. Daba todas las ruedas de prensa, salía en todos los informativos, acudía a todos los debates para pontificar, insultar, desacreditar y despreciar a los políticos y al sistema de la Constitución de 1978. Insultaba a “la casta” en cuanto tenía ocasión. Los gobernantes iban a los suyo y habían abandonado a “la gente”. Para el figurinismo mediático era siempre el primero. Con su bolígrafo ‘Bic’ en la mano derecha, su falso aire profesoral, su comunismo y su falta completa de respeto al adversario político. 

Estos días difíciles de coronavirus, con su desaparición de la escena, Pablo Iglesias se está retratando. Sánchez y él han dejado solo ante el peligro al Dr. Simón, “que salga el técnico, que salga el técnico”, mientras el dúo presidente-vicepresidente hacen mutis por el foro en un acto de escapismo que es una completa anomalía democrática. Ni un solo presidente de la Unión Europea, ni un solo vicepresidente, ha decidido ocultarse. 

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¿Acaso Pablo Iglesias no tiene nada que decir? ¿No sabe nada? ¿No quiere saber nada de la mayor crisis humanitaria (muertes, miedo, contagios, desconcierto) de España en los últimos cuarenta años? ¿O es que prefiere desaparecer para no erosionar aún más su imagen política ante los españoles? 

Habría que verle, de estar él y los suyos en la oposición. ¿Estarían igual de callados?

Él y su señora esposa son los principales responsables políticos de no haber instado la suspensión del 8-M, que ha sido una auténtica temeridad y ha disparado el riego innecesariamente. ¿Alguien piensa que es mínimamente sensato que se hayan celebrado manifestaciones en toda España a pesar de que el virus ya estaba disparado y los contagios descontrolados?

Gobernar es algo muy serio que solo deberían ejercer personas serias y solventes. 

Hay mucho torero de salón que en cuanto le ponen un toro de verdad, sale corriendo.

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