Pinchazo histórico del separatismo en el segundo aniversario del golpe de Estado

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El separatismo ha conmemorado el segundo aniversario del golpe de Estado del 1 de octubre desmoralizado. Solamente 18.000 personas, según la Guardia Urbana, se han manifestado este martes por la tarde por el centro de Barcelona en el segundo aniversario del golpe de Estado del 1 de octubre, con el grito de «ni olvido, ni perdón» como una de las principales consignas.

La cabecera de la manifestación ha llevado una pancarta con el lema ‘Lo hicimos y ganamos’ junto a una urna del referéndum. La marcha, organizada por la ANC, ha comenzado a las 19 horas en la plaza de Cataluña y ha subido por el Paseo de Gracia en dirección a la sede de la Comisión Europea en la capital catalana, donde la manifestación ha parado unos minutos.

Acoso a periodistas

Varios manifestantes que participaban en la manifestación han increpado a reporteras de TVE y Telecinco que cubrían la protesta este martes por la tarde. A la periodista de TVE le han increpado en primer lugar, al grito de ‘Prensa española manipuladora’, a la altura de la Comisión Europea en Barcelona.

El segundo incidente ha ocurrido al terminar la manifestación en el instituto Jaume Balmes, donde un grupo también ha gritado ‘Prensa española manipuladora’ y algunos manifestantes han lanzado líquido a una periodista de Telecinco que estaba informando ante la cámara.

Asamblea de cargos electos para responder a la sentencia

El prófugo Carles Puigdemont ha anunciado este martes la convocatoria de una asamblea de cargos electos de Cataluña para preparar la fase posterior a una eventual sentencia condenatoria del Tribunal Supremo sobre el proceso independentista

Así lo ha anunciado en una rueda de prensa después de la reunión que ha mantenido en Bruselas el llamado Consell per la República. Este «espacio», ha explicado Puigdemont, debe sumar «todas las legitimidades» de representación en la comunidad autónoma y debe decidir y aprobar «la nueva estrategia» en la fase posterior a la sentencia.

«Es un llamamiento a todas las fuerzas democráticas que quieren que el problema se resuelva de forma democrática», ha remarcado Puigdemont, quien ha negado que esté dando instrucciones de esta forma al actual presidente de la Generalitat, Quim Torra. «No somos quien debemos darle instrucciones y él no las recibiría», ha expresado, para después apuntar que existen «espacios de coordinación» entre todos los actores del independentismo para «dar una respuesta lo más unificada posible».