A MANOS DE POLICÍAS SOCIALISTAS

Solamente VOX recuerda a José Calvo Sotelo en el aniversario de su asesinato

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Únicamente VOX ha recordado este lunes el asesinato por policías socialistas del líder derechista José Calvo Sotelo, bajo el gobierno del Frente Popular.

“Hace 84 años la escolta el PSOE asesinó al líder de la oposición. Su asesinato desencadenó la Guerra Civil. Hoy, ningún gran medio de comunicación le recuerda ni es TT”, reza el mensaje de la formación liderada por Santiago Abascal en la red social Twitter. En este sentido, añade que la “causa” es que “40 años de consenso progre” han hecho creer a los españoles que “hay víctimas de primera y de segunda”.

Según narra el historiador y escritor José Javier Esparza, Calvo Sotelo era uno de los personajes más brillantes de su generación: antes de los 25 años ya era licenciado en derecho con matrícula de honor, doctor con premio extraordinario y abogado del Estado con el número uno de su promoción y la puntuación más alta de su historia. Ingresó igualmente joven en política como secretario del conservador Antonio Maura. Elegido diputado, fustigó sin contemplaciones el caciquismo y defendió políticas de reforma social.

Era monárquico, católico y conservador, y había sido ministro de la corona, de manera que, pese a haber sido elegido diputado, no le cupo otra salida que el exilio cuando en España se proclamó la II República.

Las fraudulentas elecciones de 1936 le convirtieron en la cabeza visible de la oposición derechista al Frente Popular. Desde su escaño Calvo Sotelo denunció sin cesar los excesos revolucionarios y las violencias de las izquierdas. También sugirió que, si seguía el caos en las calles, el ejército tendría que levantarse. Los socialistas le amenazaron de muerte en el propio parlamento.

Todo eso le convirtió en objetivo para las milicias de la izquierda, que sólo esperaban un pretexto para asesinarle. Ese pretexto llegó en el mes de julio, cuando fue asesinado un instructor de las milicias socialistas, el teniente Castillo. El 13 de julio de 1936, un grupo de guardias de asalto del cuartel madrileño de Pontejos, todos ellos de obediencia socialista y vinculados a la escolta personal de Indalecio Prieto, urdió el plan.

El comando policial se presentó en su casa, le hizo salir detenido, le subió a un furgón y allí mismo el pistolero socialista Luis Cuenca le descerrajó un tiro en la cabeza. Después abandonaron el cadáver en el cementerio. El asesinato de Calvo Sotelo tuvo inmediatas consecuencias. Los militares que dudaban de actuar contra el Frente Popular, como el propio general Franco, terminaron convenciéndose de que no quedaba sino la sublevación. Así los asesinos de Calvo Sotelo empujaron directamente al país a la guerra civil.