TVE se burla del hombre decapitado por su mujer en Castro Urdiales

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El macabro crimen de Castro Urdiales, en Cantabria, donde una mujer mató presuntamente a su marido y guardó su cabeza en una caja, ha conmocionado a la opinión pública, pero ha motivado las burlas en «La Mañana«, de TVE, donde el análisis tomó tintes cómicos al comparar la historia con la película «Locos en Alabama», dirigida por Antonio Banderas.

El cráneo que apareció en una caja y la insólita historia que se intuye en torno a este suceso apuntan a uno de esos crímenes para recordar. Todo salió a la luz en la madrugada del viernes al sábado, cuando a una vecina de Castro le dio por abrir la caja que una amiga le pidió que guardara en su casa.

Esa amiga es la protagonista de esta historia y la única que, a juicio de los investigadores, puede dar respuesta a los interrogantes de este caso. Se trata de María del Carmen, una sevillana de 61 años afincada en esta localidad costera desde hace siete años, cuando conoció a su pareja, Jesús María. Este hombre, un jubilado de banca vizcaíno de 67 años, está en paradero desconocido desde el pasado 11 de abril.

María del Carmen le dijo a su amiga al entregarle la ya famosa caja que no quería que la Guardia Civil encontrase sus juguetes eróticos cuando fuese a investigar la desaparición, por lo que aparentemente se los dio para que los guardara. Después de meses, y debido al olor que desprendía la caja, esta vecina se decidió a abrirla y encontró dentro un cráneo humano, apenas sin restos de tejido. Tal fue la impresión que tuvo que ser atendida por el 061.

A partir de ese momento se desató el desconcierto y, a la vez, comenzó la investigación de la Guardia Civil, de la que hasta ahora poco ha trascendido.De hecho y, aunque momento no se ha confirmado por cauces oficiales, se da casi por seguro que el cráneo pertenece a Jesús María, con quien María del Carmen convivía en la casa de él.

Cuando los allegados fueron enterándose de que este hombre había desaparecido hubo quien la preguntó por ello, se interesó por cómo estaba e, incluso, le dio ánimos para sobrellevarlo. Su respuesta, según se cuenta, fue que iba «tirando». Lo cierto es que ella siguió haciendo su vida: bailando en la Casa de Andalucía, con sus amistades y sin demostrar signos de nerviosismo. Tan normal en apariencia. Sin embargo, todas las hipótesis apuntan a un caso de violencia doméstica con decapitación.