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POR SENTIDO DE ESTADO

Una alternativa al gobierno de los comunistas bolivarianos

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Hay una alternativa al gobierno frentepopulista formado por comunistas bolivarianos con el permiso de los golpistas que tienen encarcelado a su líder, Oriol Junqueras, por un delito de sedición, y de los proetarras que siguen justificando el asesinato selectivo. Una alternativa aritméticamente posible y políticamente asumible que pasaría por el tan manido ‘Sentido de Estado’, por que PP y Cs, partidos que durante la campaña aseguraron que estaban dispuestos a desbloquear la situación, y Navarra Suma (N+) ofrezcan a Pedro Sánchez su abstención con el voto afirmativo de los diputados extrictamente necesarios para que salga adelante sin el apoyo de todos los enemigos de España. No incluyo a VOX porque el propio presidente en funciones ya impuso un cordón sanitario a la formación liderada por Santiago Abascal y a sus 3.640.063 votantes en la noche electoral.

Las contrapartidas para el acuerdo serían tres. De un lado, PP, Cs y N+ deberían comprometerse a aprobar los Presupuestos -negociados- durante toda la legislatura -y dotar a España de la estabilidad que otorga la aprobación de las Cuentas- y a dar respaldo al PSOE en los ayuntamientos y/o regiones en los que -tras el veto- Unidas Podemos decidiera retirar su apoyo a los socialistas. Por otra parte, Sánchez tendría que romper con EH Bildu en Navarra, una decisión que sería aplaudida por los barones y que es la única exigencia de N+. El pasado mes de junio, dirigentes de la coalición ya señalaron que estaban abiertos a explorar acuerdos con los socialistas en dos direcciones, en el Congreso de los Diputados y en la Comunidad Foral.

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Asimismo, Sánchez podría negociar de manera independiente el sí en la investidura de Teruel Existe, del Partido Regionalista de Cantabria y de Coalición Canaria (ahora en alianza con Nueva Canarias), partidos de corte regionalista que no ponen el peligro la unidad nacional. Si estos partidos decidieran apoyar la investidura, solamente haría falta el voto afirmativo de los dos diputados de N+, coalición electoral integrada por UPN, PP y Cs.

Con la abstención de PP y Cs (99 diputados); PSOE, Teruel Existe, Partido Regionalista de Cantabria, Coalición Canaria y Navarra Suma alcanzarían los 126 votos afirmativos (síes) frente a los 125 votos negativos de la extrema izquierda y de los separatistas de uno u otro signo, y VOX, partido que constituye una enmienda a la totalidad al programa socialista. Suficiente, por tanto, para que Sánchez fuera investido en segunda votación.

Sí, sería un ejecutivo que continuaría la senda revanchista y guerracivilista de la Ley de Memoria Histórica, a la que no se oponen ni PP ni Cs, que consagraría la ideología de género y el ruinoso Estado de las Autonomías, y que apostaría por la inmigración ilegal descontrolada. Sin duda, un muy mal gobierno. Pero no el peor de los posibles. Evitaría a millones de españoles el desasosiego por ver como vicepresidente a un siniestro personaje con coleta que defiende el modelo ideológico de los 100 millones de muertos, ampara a la narcodictadura venezolana y elogia a la sangrienta banda terrorista ETA.

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